La cámara arbitral del deporte del Comité Olímpico Francés (CNOSF) autorizó este viernes al ciclista belga Tom Boonen a tomar la salida del Tour de Francia, que comienza el sábado en Mónaco, informó uno de los abogados de su equipo, Jean-Louis Dupont.
«Acabamos de conocer la excelente noticia. Se ha dictado la sentencia pero sin los considerandos, que no se conocerán hasta dentro de varias semanas», declaró Dupont, confirmando la información que habían adelantado las televisiones belgas VRT y VTM.
La decisión es definitiva. ASO (organizador del Tour) no tiene posibilidad de apelar, en virtud de la convención que vincula a los equipos con la organización.
«Era obvio que ASO trató de forma discriminatoria a Boonen», añadió el letrado belga, según el cual «varios corredores, directores deportivos y comentaristas que también podían atentar de forma al menos igual de grave contra la imagen de la carrera son sin embargo bienvenidos para ASO».
Por segundo año consecutivo, Amaury Sport Organisation (ASO) prohibió correr el Tour a Boonen cuando dio de nuevo positivo por cocaína fuera de competición y justificó su decisión alegando que el caso «atentaba contra la imagen del Tour».
Después de interponer un recurso ante el Tribunal de Alta Instancia de Nanterre, cerca de París, que se declaró incompetente, el corredor y su equipo el Quick Step apelaron a la cámara arbitral del CNOSF.
Tras las audiencias del jueves, esa instancia se pronunciaba a favor de la participación de Boonen el viernes, justo un día antes de que el pelotón eche a andar en Mónaco.
Boonen, que el domingo se proclamó campeón de Bélgica, ocupará en el Quick Step el lugar del australiano Allan Davis, inscrito en un principio. El ganador de la última París-Roubaix no esconde su intención de luchar por el maillot verde que recompensa al mejor sprinter de la prueba.