Las bolsas seguían cayendo hoy debido a la situación de los bancos y se sigue con la esperanza que el presidente estadounidense Barack Obama logre la aprobación del paquete de rescate.
En Europa, los principales mercados bursátiles abrieron a la baja: en torno a las 09H15 GMT, París retrocedía 2%, Londres, 0,78% y Fráncfort 1,49%.
En Rusia las cosas no van mejor. A las 09H45 GMT el índice RTS de Moscú perdía 1,49% aumentando las pérdidas récord del día anterior para situarse en su nivel más bajo desde finales de 2003.
Siguiendo la estela bajista de Wall Street, que perdió 4,01% el martes, las plazas asiáticas cerraron con marcadas pérdidas este miércoles: Tokio cedió 2,04%, Hong Kong, 2,90%, Seúl, 2,1% e Indonesia 1,7%.
Los inversores no han reaccionado a la muy mediatizada toma de posesión de Barack Obama como presidente de Estados Unidos, quien prepara un plan de reactivación colosal evaluado en 825.000 millones de dólares.
«El estado de nuestra economía exige una acción audaz y rápida y vamos a actuar, no sólo para crear empleos sino para sentar nuevas bases para el crecimiento», prometió.
Incertidumbre
Pero el tan esperado efecto Obama brilla por su ausencia por el momento, debido a la caída de los valores bancarios que no levantan cabeza desde que el lunes se anunciaron las pérdidas colosales de Royal Bank of Scotland.
En Estados Unidos, Citigroup se desplomó hasta niveles aún no alcanzados en esta crisis a pesar de los 45.000 millones de dólares inyectados desde el otoño boreal por el Estado, lo cual alimenta las especulaciones sobre su posible nacionalización.
Bank of America, que se ha visto degradado por la agencia de calificación Moody»s tras sus peores pérdidas trimestrales en 17 años, perdió 28,97% hasta situarse en 5,10 dólares.
En Alemania, el banco Hypo Real Estate (HRE), al que el Estado salvó de la quiebra, recibirá una garantía pública de 12.000 millones de euros, lo que eleva el montante total a 42.000 millones de euros.
Los mercados también dudan del éxito del nuevo plan de rescate bancario británico que protegerá a los bancos de sus activos tóxicos. Como consecuencia la libra seguía rozando su cotización más baja, a 1,3904 dólares y a 93,01 peniques por un euro.
«Las señales de agravamiento de la crisis en Gran Bretaña socavan la confianza de los mercados en la libra», explica el estratega de NAB Capital John Kyriakopoulos.
«El costo del nuevo plan de salvamento (bancario) lleva a los inversores a apostar que Gran Bretaña perderá su nota máxima AAA «, añade.
Se vería entonces en la misma situación que España, a la que la agencia Standard and Poor»s despojó de su nota «AAA» el lunes. S&P, que también degradó a Grecia, está revisando las notas de Portugal y de Irlanda.
En el frente económico siguen lloviendo malas noticias. El Producto Interno Bruto (PIB) de Alemania, primera economía europea, sufrirá este año una contracción del 2,25%, según proyecciones oficiales divulgadas este martes.
Barack Obama, presidente de los Estados Unidos