Los líderes de la Unión Europea (UE) buscaban hoy nuevas fórmulas contra la crisis financiera que empuja al mundo desarrollado a su primera recesión desde 1945, mientras los inversores esperaban ansiosos las cifras sobre el empleo en Estados Unidos y las bolsas seguían a los tropezones.
Los líderes de la UE iniciaron al mediodía una reunión en Bruselas para establecer las bases de una reforma del sistema financiero mundial, con un plan de acción concreto y la esperanza de que la llegada del demócrata Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos los ayude en su cruzada.
Convocado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, el encuentro informal tiene como objetivo preparar la cumbre del G20 de países industrializados y potencias emergentes prevista el 15 de noviembre en Washington.
Sarkozy, presidente en ejercicio de la UE, insistió antes de la apertura de la cumbre en la necesidad de «coordinar las política económicas» europeas.
«Mantengo que frente a la crisis económica, la coordinación de las políticas económicas es una ardiente obligación, no hay otra posibilidad de entenderse y escucharse, de intentar preservar juntos el crecimiento», declaró.
«Que esta coordinación tome la forma que cada uno quiera, pero que haya una coordinación», agregó.
Obama reunirá hoy a sus más altos consejeros económicos en Chicago tras haber mantenido discusiones sobre la crisis financiera con los líderes de nueve aliados estadounidenses en una serie de llamados telefónicos.
Las principales bolsas europeas se esforzaban por subir hoy después de un jueves negro, pero Tokio registró una fuerte baja por segundo día seguido, debido a las señales de recesión en el mundo desarrollado y a la ansiedad por los datos del desempleo en Estados Unidos, según operadores.
A fines de la mañana, la Bolsa de Londres ganaba un 2,01%, la de Fráncfort un 1,35%, la de París un 1,17% y la de Madrid un 0,83%.
Las bolsas asiáticas vivieron por su lado hoy una jornada muy heterogénea, con muchas variaciones. Pero la plaza de Tokio cerró con una caída de 3,55%, reduciendo pérdidas que durante la sesión llegaron a más del 7%.
Corea del Sur se convirtió en el último país en recortar sus tasas para amortiguar el impacto de la desaceleración económica tras los recortes efectuados ayer por el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra, entre otros bancos centrales.
Pero mientras los gobiernos intensifican sus esfuerzos para restaurar la confianza, las malas noticias siguen acumulándose.
La aerolínea británica British Airways anunció una caída de 92% en sus ganancias semestrales debido a «condiciones bursátiles increíblemente difíciles» y a los elevados costos del combustible.
Las ganancias antes de impuestos del 30 de abril al 30 de septiembre se hundieron a 52 millones de libras (64 millones de euros, 82 millones de dólares) contra los 616 millones del mismo periodo de seis meses de 2007.
«Este es un buen desempeño dadas las condiciones bursátiles increíblemente difíciles. El periodo de seis meses será recordado como el más débil de la historia hasta ahora», dijo el presidente de BA, Willie Walsh, en un comunicado.
Japan Airlines, la mayor aerolínea de Asia, anunció que sus ganancias operativas cayeron un 47% en el primer semestre fiscal, afectadas por los elevados costos del fuel y el duro clima económico.
La industria de la aviación ha sido una de las más afectadas por la crisis financiera y la mayor aerolínea europea, Air France-KLM, anunció que buscará recortar costos por 1.200 millones de euros en los próximos cinco años.
El BCE recortó ayer su principal tipo de interés en medio punto porcentual, a 3,25%, tal como estaba previsto.
El Banco de Inglaterra (BoE), en tanto, recortó sus tipos en un récord de 1,5 puntos porcentuales, a 3%, lo cual según analistas puede indicar que las cosas serían incluso peores de lo que se pensaba hasta ahora.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) predijo ayer que los países más desarrollados sufrirán una recesión del 0,3% en 2009, lo cual arrastrará a la baja el crecimiento mundial, que será apenas del 2,2%.
La contracción de los países desarrollados será la primera desde 1945, advirtió el FMI en un informe especial, y rebajó fuertemente sus previsiones para 2008 y 2009 en todos los países y regiones.
«Se trata de la primera contracción anual desde la posguerra, aunque la caída es comparable en magnitud a la que ocurrió en 1975 y 1982», añadió.
Los inversores aguardan hoy las cifras sobre salarios estadounidenses para octubre, y creen que mostrarán una pérdida de 200 mil empleos.
Los inversores están comenzando a pensar «que Estados Unidos puede en efecto sufrir la más profunda y larga recesión» de todas las economías, dijo Clifford Bennett, economista jefe de Sonray Capital Markets en Australia.