Bolsas mundiales taciturnas


Un corredor de bolsa observa una pantalla para evaluar los indicadores de las acciones en la Bolsa de Valores de Mumbai, India.

Las economí­as mundiales daban hoy nuevas señales de angustia y General Motors, en el pasado un sí­mbolo del poderí­o corporativo en Estados Unidos, se vio obligado a salir en búsqueda de ayuda gubernamental, sumiendo a las bolsas otra vez en la penumbra.


La tendencia bajista, que se extendió desde Asia hacia Europa, tuvo lugar tras otro dí­a de sombrí­os desarrollos en Estados Unidos, la mayor economí­a mundial, socavando la esperanza de que una acción coordinada de varios gobiernos pueda impedir que se agrave la desaceleración económica mundial.

Los mercados europeos, que subieron ayer en respuesta a un gigantesco paquete de estí­mulo económico en China, evolucionaban según un modelo de alta volatilidad que ha marcado a las bolsas durante muchas semanas, y hoy volví­an a caer bajo el peso de malas noticias corporativas.

Hacia las seis de la mañana (hora de Guatemala), la Bolsa de Fráncfort retrocedí­a un 2,32%, la de Londres un 2,17%, y Parí­s caí­a un 2,56%. La Bolsa de Madrid bajaba un 2,77%.

Las bolsas rusas también cayeron fuertemente al inicio de los intercambios y las cotizaciones de uno de los dos mercados, el Micex, fueron suspendidas.

El euro caí­a frente al dólar y el yen en los intercambios asiáticos, antes de la divulgación de un sondeo sobre la confianza de las empresas en Alemania, que según analistas profundizará el clima sombrí­o en Europa.

Fannie Mae, el gigante de la refinanciación hipotecaria en Estados Unidos rescatado por el gobierno este año, anunció ayer una pérdida de 29 mil millones de dólares. Washington elevó a su vez su rescate del gigante de los seguros AIG a más de 150 mil millones de dólares.

Los últimas malas noticias desataron más caí­das en las bolsas de Asia, que además fueron influidas por la baja de Wall Street ayer. La Bolsa de Tokio perdió 3% y la de Hong Kong un 4,8%. Las bolsas de Shanghai y Taipei también retrocedieron.

Otras informaciones sobre las dificultades que enfrentan varias empresas en todo el mundo contribuyeron al pesimismo generalizado.

En Tokio, un sondeo indicó que las bancarrotas de empresas en Japón subieron un 13,4% en relación a un año atrás e implicó a 1.429 compañí­as en octubre, su máximo nivel este año.

En Estados Unidos, el presidente de General Motors, Rick Wagoner, dijo que su compañí­a necesitará ayuda estatal antes de que el presidente electo Barack Obama llegue a la Casa Blanca el 20 de enero.

En declaraciones a la publicación Automotive News, Wagoner sostuvo que es necesario actuar rápidamente y destacó que toda la industria automovilí­stica estadounidense sufre agudamente la crisis.

Según el diario The New York Times, Obama pidió al presidente George W. Bush ayuda inmediata para la industria automovilí­stica durante una reunión en la Casa Blanca ayer.

De su lado, la empresa estadounidense de venta de aparatos electrónicos Circuit City anunció ayer que se acogió a la protección de la ley de bancarrotas y obtuvo una lí­nea de crédito de emergencia de 1.100 millones de dólares para enfrentar un fuerte declive en sus ventas.

Una semana después de anunciar que cerrará 155 de sus tiendas y adoptará otras medidas de reestructuración para luchar contra la contracción del crédito, Circuit City se convirtió en el primer gran minorista estadounidense en solicitar la protección de la ley de quiebras desde que comenzó la crisis.

El proveedor de equipamiento de telecomunicaciones canadiense Nortel Networks anunció una pérdida de 3.400 millones de dólares estadounidenses en el tercer trimestre y 1.300 supresiones de empleos.

Hubo también buenas noticias aisladas. China anunció hoy un superávit comercial récord de 35.200 millones de dólares en octubre, el mayor nivel en un mes, debido al alza de las exportaciones.

El gobierno chino también indicó que su plan de estí­mulo económico por 586 mil millones de dólares (unos 486 mil millones de euros) es la mejor manera de ayudar a la comunidad internacional a enfrentar la crisis, pero declinó especificar si reducirá las contribuciones de China a los esfuerzos de rescate mundiales que pudieran ser acordados.

Los lí­deres del G20 de las mayores economí­as desarrolladas y emergentes se reunirán el sábado en Washington en una cumbre destinada a restaurar la confianza y la estabilidad en los mercados, y a diseñar una reforma del sistema financiero mundial.

Funcionarios estadounidenses indicaron que la cumbre resultará en un «plan de acción» que incluye pasos a corto plazo para ayudar a la economí­a mundial. Paí­ses como Francia presionan para que la cumbre adopte medidas concretas.

Las bolsas rusas también cayeron fuertemente al inicio de los intercambios y las cotizaciones de uno de los dos mercados, el Micex, fueron suspendidas.