Birmania cierra la puerta


Un birmano fabricó un barco de madera para llevar ahí­ sus pertenencias, ante la falta de apoyo gubernamental e internacional por la tragedia.

La junta militar de Birmania cerró la puerta hoy a los equipos de socorro y los periodistas extranjeros, pese al unánime llamamiento internacional para que el paí­s se abra a la ayuda masiva destinada al millón de damnificados del devastador ciclón Nargis.


Los militares birmanos -que ejercen un férreo poder en uno de los paí­ses más pobres y aislados del planeta desde hace casi 50 años- pretenden manejar ellos solos las ayudas materiales y financieras de millones de euros prometidas por la comunidad internacional.

«Birmania no está dispuesta a recibir a equipos de búsqueda y socorro, ni a periodistas de paí­ses extranjeros», señaló el ministerio de Relaciones Exteriores en un texto publicado por el diario oficial New Light of Myanmar.

El paí­s «prioriza la recepción de ayudas de urgencia y hace esfuerzos denodados para transportarlas sin retraso por sus propios trabajadores a las zonas afectadas», añadió el documento.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU anunció hoy que reiniciará sus vuelos con ayuda humanitaria a partir de mañana, algunas horas después de haber anunciado su suspensión a causa de las condiciones «inaceptables» impuestas por la junta militar.

«El Programa Mundial de Alimentos decidió enviar, como estaba previsto, mañana dos vuelos de ayuda, mientras las discusiones siguen con el gobierno de Birmania sobre la distribución de los alimentos que llegaron hoy, y que no fueron distribuidos por el PMA», indicó la organización en un comunicado.

Francia anunció sin embargo el enví­o de un barco de la Marina encargado con 1.500 toneladas de productos y materiales, que podrí­a llegar «miércoles o jueves» de la semana entrante, precisó su canciller, Bernard Kouchner.

El número dos de la diplomacia estadounidense, John Negroponte, llamó a la junta a «abrir las puertas a la ayuda generosa de la comunidad internacional» para aliviar el sufrimiento de la población.

La televisión oficial birmana aseguró hoy que el paí­s aceptará la ayuda de urgencia de Estados Unidos, y añadió que las autoridades birmanas no discriminaban a ningún paí­s que propusiera apoyo.

Según el último balance oficial provisional, Nargis, que azotó el fin de semana pasado amplias regiones del sur de Birmania, causó cerca de 23 mil muertos y más de 42 mil desaparecidos, mientras otras estimaciones, como la de un diplomático estadounidense en Rangún, cifran en más de 100 mil las ví­ctimas del ciclón.