Diecisiete días después del devastador paso del ciclón Nargis por Birmania, donde causó 134 mil muertos y desaparecidos, los países del sudeste asiático lograron convencer a la junta militar en el poder, confrontada a una fuerte presión, de que acepte la ayuda internacional.
«Los ministros de Relaciones Exteriores acordaron que la ASEAN coordine el mecanismo» de ayuda para los afectados por el Nargis, anunció en Singapur el canciller singapureño, George Weo, durante una reunión extraordinaria de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
Poco antes de este anuncio, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció que esta semana irá a Rangún.
El gobierno de Birmania anunció que estima los daños causados por el tifón en más de 10 mil millones de dólares.
«Para empezar, el gobierno birmano aceptó el envío inmediato de equipos médicos de todos los países de la ASEAN», indicó Yeo en una declaración tras medio día de discusiones en un lujoso hotel de Singapur.
En este mismo foro, el jefe de la diplomacia tailandesa, Noppadon Pattama, anunció que Birmania quiere organizar una conferencia de donantes con el fin de reunir la ayuda extranjera para los sobrevivientes del ciclón.
La ASEAN trabajará con la ONU para organizar «una conferencia internacional de donantes» en Rangún en los próximos días, dijo Yeo.
Al inicio del encuentro, los cancilleres de la ASEAN (Malasia, Birmania, Indonesia, Filipinas, Singapur, Tailandia, Brunei, Laos, Vietnam y Camboya), cumplieron un minuto de silencio en memoria de las víctimas del Nargis, pero también de los 71 mil muertos y desaparecidos del sismo que hace una semana sacudió el sudoeste de China.
La reunión de la ASEAN dio sus frutos frente a la junta birmana, que sistemáticamente filtró y retrasó la entrada de ayuda extranjera al país, amparándose en la defensa de su soberanía.
La ASEAN enviará a su secretario general para evaluar la situación en Birmania.
Desde que Birmania integró la ASEAN en 1997, la Asociación siempre fue moderada frente a la junta militar, en el poder desde 1962.
El secretario general de la ONU viajará en los próximos días a Rangún.
Ban Ki-moon «viajará a Birmania esta semana», declaró el portavoz Yves Sorokobi en Nueva York.
Según Sorokobi, Ban llegaría a Birmania el miércoles o jueves.
El viaje del jefe de la ONU se inscribe en el marco de un esfuerzo internacional para obtener que la junta deje entrar sin restricciones la ayuda internacional y a los especialistas en rescate de urgencia.
La organización humanitaria Save the Children advirtió que miles de niños que sufren de «malnutrición aguda» podrían morir de hambre.
La gran mayoría de los 2,4 millones de damnificados por el ciclón aún no recibieron ayuda, reiteraron hoy la ONU y varias organizaciones humanitarias.
Marcus Prior, portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU en Bangkok, evaluó en 750 mil la cantidad de damnificados que necesitan ser alimentados. Sólo 250 mil de ellos recibieron raciones de arroz para dos semanas, precisó.
«Diría que estamos justo por encima del 30%» de beneficiarios de una ayuda alimentaria, estimó Prior, calificando la respuesta humanitaria a la crisis en Birmania de «lenta e insuficiente».
El ciclón Nargis pulverizó las viviendas de 300 mil familias, es decir de 1,5 millones de personas, subrayó John Sparrow, portavoz de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Medialuna Roja.
«Debemos darles más y más rápido», dijo este responsable.