Bill Clinton sale del hospital


Bill Clinton, ex presidente de Estados Unidos, tuvo un problema cardí­aco ayer y fue intervenido para evitar complicaciones. Hoy salió del hospital y el lunes ya podrí­a retomar su ritmo de trabajo. FOTO LA HORA: AFP TIMOTHY A. CLARY

El ex presidente estadounidense Bill Clinton, que fue sometido ayer a una operación cardí­aca, salió hoy del hospital y su estado de salud es «excelente», anunció su consejero.


Allan Schwartz, cardiólogo que atendió a Clinton, explica la intervención realizada. FOTO LA HORA: AFP MICHAEL APPLETON

El ex mandatario «fue dado de alta esta mañana del hospital del campus de (la Universidad) Columbia en excelente estado de salud», precisó en un comunicado su consejero de la Fundación Clinton, Douglas Band.

La ví­spera, el cirujano que operó a Clinton ayer, Alan Schwartz, habí­a indicado que el pronóstico era «excelente» y que Clinton podrí­a reanudar su actividad laboral el próximo lunes.

Clinton, de 63 años, habí­a sido internado en el hospital neoyorquino tras padecer una molestia en el pecho. El cardiólogo le practicó dos angioplastias mediante endoprótesis («stents») en una de sus arterias coronarias.

«El procedimiento se desarrolló sin problemas», precisó Schwartz, agregando que el ex mandatario no padecí­a sí­ntomas de ataque al corazón, pero que uno de los bypass (puentes) que se le habí­an practicado en 2004 estaba bloqueado.

Según Schwartz, Clinton fue tratado con dos endoprótesis en la arteria afectada, donde se le colocaron dos pequeñas estructuras tubulares de metal para facilitar la circulación de la sangre que alimenta el miocardio.

El procedimiento quirúrgico, relativamente banal y que no necesita abrir el tórax, consiste en introducir la pequeña estructura tubular en la arteria coronaria para evitar que se tape y se produzca un infarto.

El demócrata Bill Clinton fue el presidente número 42 de Estados Unidos y gobernó dos mandatos consecutivos entre 1993 y 2001. Está casado con la secretaria de Estado Hillary Clinton, con quien tuvo una hija, Chelsea.

Clinton habí­a sido sometido en 2004 a un «bypass» (puente) cuádruple para liberar cuatro arterias bloqueadas, tras lo cual se habí­a recuperado satisfactoriamente.

El ex presidente habí­a visitado Haití­ la semana pasada en el marco de los esfuerzos internacionales para ayudar al paí­s caribeño tras el terremoto del 12 de enero, que dejó más de 200.000 muertos y cerca de un millón de damnificados.

Cuando su marido fue internado, Hillary Clinton se encontraba en Washington donde se reunió el jueves en la Casa Blanca con el presidente Barack Obama.

La secretaria de Estado llegó por la noche a Nueva York para visitar a su marido, a cuya cabecera también acudió su hija Chelsea.

El departamento de Estado no anunció ningún cambio en la agenda de Hillary Clinton de los próximos dí­as, que incluye visitas a Qatar y Arabia Saudita este fin de semana.

A pesar de sus múltiples percances de salud vinculados al corazón, Bill Clinton ha dado muestras de ser un animal polí­tico dotado de una energí­a a toda prueba y a los 63 sigue siendo un protagonista de la vida polí­tica del paí­s.

Desde que abandonó la Casa Blanca hace casi una década, Clinton ha recorrido el mundo para dictar conferencias –en su mayorí­a muy bien remuneradas– desempeñó un papel controvertido en la campaña electoral de 2008 y multiplica iniciativas internacionales para ayudar a los enfermos de sida, a las ví­ctimas del tsunami en Asia en 2004 o este año a las del sismo en Haití­.

Su Fundación con sede en Nueva York facilitó varios acuerdos con empresas farmacéuticas para reducir el costo de los análisis y medicamentos, especialmente contra el sida y la malaria.

Entró definitivamente a la historia de Estados Unidos en 1996 al convertirse en el primer presidente demócrata reelegido desde Franklin Delano Roosevelt.

Todo un éxito para este hombre de origen humilde, del Estado de Arkansas, cuya ambición polí­tica empezó a ser satisfecha en 1992, cuando se convirtió con 46 años en el presidente estadounidense más joven desde John F Kennedy. Antes de eso se desempeñó como gobernador de Arkansas.

El ex presidente, que durante su gobierno debió convivir con el escándalo por su relación extramarital con Monica Lewinsky, está «dividido entre las ganas de salvar el mundo y las de tomarse su tiempo», escribió hace unos años Robert Sam Anson en la revista Vanity Fair.