Ya era tiempo que el Gobierno de la República de Guatemala pusiera verdadero interés y atención a uno de los sectores más débiles en las relaciones sociales; me refiero a la población estudiantil que carece de medios para iniciar o continuar estudios en cualesquiera de los niveles educativos oficiales; preprimaria, primaria, básicos, diversificado y universitario en los diferentes departamentos del país.
fermo@intelnet.net.gt
Como docente que lo fui durante más de 25 años, pude observar que el proceso de selección y adjudicación de becas por parte del Ministerio de Educación siempre fue selectivo en un gran porcentaje; dejando fuera de tal privilegio a personas que en realidad merecían ese tipo de ayuda por las circunstancias de pobreza en que desarrollaban su vida diaria. Para muchas personas, este ejercicio que hace el actual Gobierno de la República, (NO DE íLVARO COLOM) debió haberse hecho por los gobiernos anteriores, ser una herramienta social de ayuda a la población, para brindar oportunidades de desarrollo personal a miles de miles de niños y adolescentes. Tengo entendido que en principio este plan de otorgamiento de becas fue diseñado para dar cobertura en los departamentos de Izabal, Baja Verapaz, Huehuetenango, Jutiapa, Zacapa (Corredor Seco) con una asignación de ocho millones de quetzales; que estuvo coordinado por el Ministerio de Trabajo, Ministerio de Economía y Ministerio de Educación; pero que fue necesario pensar en la cobertura nacional que ahora se supone tiene. Las becas en sí consisten en aportar remesas condicionadas de dinero a los estudiantes; la condición única es asistir a estudiar y a cada nivel se le asigna una determinada cantidad; lo cual viene a ser un verdadero alivio para padres y madres de familia que hace su mejor esfuerzo para buscar nuevos horizontes para sus hijos e hijas. Los controles de este plan becario los lleva el Ministerio de Educación por medio de la Dirección General de Educación Extra Escolar, y aunque su estructura dista mucho de ser óptima al ciento por ciento, con algo se principia. Dejando a un lado la politiquería, es necesario reconocer este paso como muy positivo; ahora es menester que las cuentas cabales y las listas de beneficiarios sea del dominio público para que la transparencia y objetivos de este plan alcancen su objetivo y sea respetado por su consistencia social y económica. Valga decir también que se espera no haya preferencias políticas para la adjudicación exclusiva de estas becas a los hijos de los miembros de partidos políticos que hacen gobierno de turno. Y aprovechando la oportunidad de felicitar al Gobierno por esta medida, le pregunto a las autoridades de Educación: ¿Cuándo le darán atención al INSTITUTO Tí‰CNICO VOCACIONAL «Dr. IMRICH FISCHMANN»? Están sin energía eléctrica; la educación técnica industrial sigue siendo la «cenicienta educativa» ¡es una barbaridad!