Los palestinos dieron hoy la bienvenida al esperado anuncio de un gobierno de unidad nacional tras 12 meses turbulentos de luchas mortales de poder, aislamiento internacional y dificultades económicas.
El primer ministro designado y líder de Hamas, Ismail Haniyeh, presentará el nuevo gobierno y su programa político al Parlamento mañana.
Se espera que los legisladores otorguen un voto casi unánime de confianza a la flamante coalición entre el movimiento islamista radical Hamas y el partido Fatah del presidente Mahmud Abas.
Tras la votación de hoy, los ministros prestarán juramento a su cargo en la ciudad de Gaza a las nueve de la mañana (hora de Guatemala). Los ministros de Cisjordania impedidos de viajar a Gaza debido a las restricciones impuestas por Israel serán juramentados al día siguiente en Cisjordania.
Hamas controlará 12 de las 25 carteras del gabinete, mientras que Fatah tendrá seis ministerios a su cargo. Siete carteras, incluidas tres poderosas -Finanzas, Relaciones Exteriores e Interior- serán controladas por independientes y miembros de pequeñas agrupaciones políticas.
Los palestinos esperan que el nuevo gobierno inaugure una era de calma y prosperidad económica tras un año de sangrientas luchas internas y el boicot financiero de la comunidad internacional.
«El pueblo palestino, todos sus líderes, facciones y partidos, han superado la etapa de las luchas bárbaras y han obtenido un logro nacional importante e histórico», se congratuló el diario palestino Al Quds hoy.
El periódico subrayó su optimismo en una caricatura que muestra al nuevo gobierno de unidad haciéndose paso a través de las grietas de una pared donde puede leerse «Boicot internacional».
En las abarrotadas calles y miserables campos de refugiados de la franja de Gaza, donde la lucha de poder entre Fatah y Hamas ha sido más feroz, los residentes no escondieron su optimismo.
«Estamos contentos por el gobierno de unidad porque no queremos más peleas entre Hamas y Fatah», dijo Sana al Masry, de 40 años, un ama de casa de Khan Yunis, al sur de la franja.
«Lo que es importante es que este gobierno tenga éxito en poner fin al boicot, crear empleos, abrir nuestras fronteras y pagar a sus empleados», añadió.
En el campo de refugiados de Shaty, la criadora de aves Zuhair Abdulah, de 52 años, larga un suspiro de alivio.
«Estamos enfermos de los problemas y del sufrimiento que hemos soportado durante un año», dijo. «Ha llegado la hora de mejorar la situación de la gente».
Pese al histórico acuerdo, la comunidad internacional ha dado pocas señales de que pondrá fin a su boicot de ayuda financiera.
Israel afirmó ayer que el acuerdo sobre el gobierno de unidad era un paso atrás, y descartó inmediatamente realizar concesiones. Estados Unidos y la Unión Europea no quisieron comprometerse a nada, y aseguraron que se abstendrán de realizar juicios hasta que estudien el programa del nuevo gabinete.
El viceministro de Defensa de Israel, Efraín Sneh, reiteró la posición inflexible de su gobierno en una entrevista con la radio pública hoy, en la cual urgió a mantener la cooperación con Abas para socavar a Hamas.
«Israel no puede dar legitimidad al gobierno de unidad palestino cooperando con él cuando éste niega los principios del Cuarteto», dijo.
«Para provocar el fracaso de Hamas, necesitamos una alternativa palestina moderada y un horizonte político, y es por eso que debemos negociar únicamente con Abu Mazen (Mahmud Abas)», agregó.
El Cuarteto internacional para la paz en Oriente Medio -integrado por la UE, Rusia, la ONU y Estados Unidos- congeló la ayuda al gobierno palestino hace un año, cuando Hamas, considerado como un grupo terrorista por Israel y Occidente, ganó las elecciones legislativas.
El Cuarteto insiste en que el gobierno palestino debe renunciar a la violencia, reconocer a Israel y aceptar los acuerdos israelo-palestinos aprobados en el pasado para reanudar la ayuda.
La investidura del nuevo gobierno palestino de unión nacional podría permitir «poner fin al bloqueo actual» del proceso de paz israelo-palestina, estimó ayer en Nueva York el primer ministro de Francia, Dominique de Villepin.
«Se abre la vía a nuevas perspectivas y esperamos que esta ocasión permita lograr el respeto de los principios que han sido establecidos: renunciar a la violencia, aceptar plenamente las resoluciones de las Naciones Unidas y reconocer a Israel», dijo Villepin.
«Creo y espero que se pueda lograr poner fin al bloqueo actual», indicó, antes de reunirse con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
La Unión Europea, principal prestamista de fondos a los palestinos, ha señalado ayer que desea conocer la composición del nuevo gobierno palestino antes de determinar si renueva sus contactos y retoma la entrega de ayuda financiera, suspendida tras la llegada al poder en marzo de 2006 del movimiento radical Hamas.
Villepin tiene previsto hablar con Ban Ki-moon sobre la colaboración francesa con las operaciones de paz en el mundo.
Exigen paz
Los países árabes no aceptarán normalizar sus relaciones con Israel hasta que se resuelva el conflicto entre el Estado hebreo y los palestinos, afirmó ayer el ministro egipcio de Relaciones Exteriores, Ahmed Abul Gheit.
«Los países árabes nunca aceptarán hablar de normalización antes de lograr la paz», declaró el ministro, citado por la agencia oficial Mena.
Con estas declaraciones, el canciller respondió al llamamiento de su homóloga israelí, Tzipi Livni, quien instó a los países árabes a normalizar sus relaciones con el Estado hebreo sin esperar el fin del conflicto israelo-palestino.
«La lógica de la iniciativa árabe es que Israel se retire primero de la tierra (ocupada), logre un acuerdo con los palestinos y se cree un Estado palestino», señaló Abul Gheit.
Esta iniciativa prevé la normalización de las relaciones a cambio de una retirada israelí total de los territorios ocupados desde 1967 y del establecimiento de un Estado palestino.