La reforma educativa impulsada por el gobierno de Silvio Berlusconi prevé un recorte presupuestario superior a los 9 mil millones de euros, la supresión de más de 130 mil empleos en los próximos años y la vuelta del «maestro único» a la escuela primaria.
La escuela primaria es la más afectada por los recortes decididos por el gobierno conservador, que anunció la racionalización del gasto público con recortes al sector educativo.
La ley prevé la reducción de 7.800 millones de euros de gastos en los próximos cuatro años y la eliminación de 132 mil empleos entre docentes, personal administrativo y técnico.
Según cálculos de los sindicatos, en total unos 200 mil puestos de trabajo se perderán si se añaden los de los empleados precarios, cuyos contratos no sean prolongados.
La reforma prevé la introducción de la nota de conducta, las asignaturas de educación cívica y constitución y el maestro único en vez de tres maestros cada dos clases.
La oferta formativa pasará de 29 o 31 horas a la semana a 24 horas, lo que implica que los estudiantes de primaria saldrán de la escuela hacia el mediodía.
La reforma de la ley superior, que aún no ha sido adoptada, prevé que las universidades se conviertan en fundaciones con aportes de la industria privada, lo que podría implicar el cierre de facultades menos lucrativas.
Los recortes para la enseñanza superior serán de 1.400 millones de euros en los próximos cinco años y el 80% de los puestos de trabajo liberados por los jubilados no serán cubiertos.
Según las estadísticas de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), divulgadas en septiembre del 2007, Italia es uno de los países que más gasta en educación primaria, unos 7.390 dólares por alumno al año, mientras el promedio es de 5.832 dólares.
Al nivel superior el porcentaje se invierte y pasa a 7.723 dólares al año en Italia contra un promedio de 11 mil dólares en el resto de los países de la OCDE, entre ellos México y Chile.