Berlusconi quiere elecciones como plebiscito a su favor


El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, recibe al congresista chino Wu Bangguo.

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<p>íšnico lí­der de un gran paí­s europeo en presentarse como cabeza de lista de su partido a las elecciones europeas, Silvio Berlusconi quiere hacer de los comicios del 7 de junio un plebiscito pese a sus problemas conyugales y judiciales, que dan un perfume de escándalo a la campaña.</p>
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Según los últimos sondeos, se perfila una victoria fácil para el partido Pueblo de la Libertad (PdL) de Berlusconi, con el 38% al 40% contra el 26% al 29% para la oposición, representada por el Partido Democrático (PD).

Si se confirman las intenciones de voto para el 6 y 7 de junio, el PDL deberá mejorar sus resultados con respecto a las elecciones legislativas de abril del 2008, durante las cuales obtuvo el 37,4%, lo que permitió el regreso al poder de Berlusconi por tercera vez.

Al contrario, la izquierda, que alcanzó el 33%, continuará su grave declive.

El PD criticó duramente la estrategia de Berlusconi, quien aprovecha su omnipresencia en los medios de comunicación de su propiedad para presentarse como cabeza de lista en las elecciones europeas.

Una «anomalí­a» ya que el jefe de gobierno y magnate de las comunicaciones no renunciará al cargo para dedicarse a las labores del Parlamento Europeo de Estrasburgo, sostienen sus detractores.

«Berlusconi quiere transformar las elecciones europeas en un plebiscito sobre su persona y su polí­tica», acusó Piero Fassino, uno de fundadores del PD.

«No hay campaña electoral. Se habla sólo de Berlusconi, de su divorcio, de sus problemas judiciales y no se habla de Europa. Berlusconi sólo quiere medir su popularidad», sostiene el politólogo francés Marc Lazar, autor de varios libros sobre Italia.

«Goza de un apoyo notable, porque en otro paí­s habrí­a estallado una crisis polí­tica tras los recientes escándalos. Es que no tiene sucesor. Tampoco es sano para la democracia tener una oposición debilitada con un Berlusconi embriagado de poder y con la tentación permanente de eludir las instituciones», subraya Lazar.

En las últimas tres semanas, Il Cavaliere se encuentra en el ojo de huracán.

Primero, su esposa lo desacredita tras seleccionar para las listas electorales a guapas aspirantes a estrellas de televisión sin formación alguna. Luego, lo acusa de excesos de poder y de frecuentar menores de edad, en particular la bella Noemí­, a cuya fiesta de 18 años acudió, lo que provocó el pedido divorcio.

El escándalo ensombreció otro mucho más delicado para la imagen del primer ministro, quien resulta haber sobornado al abogado inglés David Mills, el cual fue condenado a cuatro años de cárcel por falsos testimonios a favor del grupo Fininvest en el juicio que evitó gracias a la inmunidad que goza.

Por ahora no se conoce el efecto sobre el electorado de los casos Mills-Noemí­, aunque muchos calculan que puede perder una tajada del electorado católico.

Si bien la victoria del PDL resulta segura, se debate sobre los resultados que los diferentes partidos italianos pueden alcanzar, en particular el partido anti-inmigración Liga Norte, aliado de Berlusconi, y la formación de izquierda Italia de los Valores del ex juez anti-corrupción Antonio Di Pietro.

La Liga Norte, que obtuvo en las pasadas elecciones nada menos que el 8,3% con su polí­tica xenófoba, espera cosechar frutos con su lí­nea dura en materia de seguridad e inmigración.

Di Pietro, que se ha convertido en el gran fustigador de la derecha al poder, espera multiplicar simpatizantes y pasar del 4 al 8%, como el enemigo jurado de Berlusconi, lo que termina por perjudicar al moderado PD.

CURIOSIDADES Estrafalarios participantes


Una modelo, hija del presidente en Rumania, un prí­ncipe en Italia, una formación de fieles a la Biblia en Alemania u otra bautizada «Partido de los Piratas» en Suecia, son algunos de los candidatos extravagantes que se presentan a las elecciones de junio al Parlamento Europeo.

En Rumania, concurre Elena Basescu, de 29 años, hija del presidente Traian Basescu y modelo ocasional, conocida tanto por sus meteduras de pata como por animar las fiestas de la «jet set» de Bucarest. Prueba su suerte como independiente bajo una sigla que resume todo su programa, EBA (Elena Basescu).

En Italia, Silvio Berlusconi, cuya relación con una joven italiana representa el enésimo escándalo mediático que protagoniza, es el único lí­der de un gran paí­s europeo que se presenta como cabeza de lista de su partido.

El prí­ncipe Emmanuel-Philipert de Savoya, de 36 años, heredero de la Casa Real italiana, también intentará hacer carrera en el Parlamento Europeo por la formación centrista demócrata-cristiana UDC.

En Alemania, el «Partido de los electores libres», implantado en el sur del paí­s, ha elegido como cabeza de lista a Gabriele Pauli, una diputada divorciada recordada por haber posado ante los cámaras con largos guantes de látex y preconizar en 2007 el matrimonio de duración determinada (siete años renovables).

Su formación se opondrá frontalmente al «Partido de los cristianos fieles a la Biblia», que lucha por una mayor presencia de Dios en la polí­tica, las escuelas y las familias, y repudia a los homosexuales y musulmanes.

También de carácter fuertemente militante, el «Partido por los animales» en Holanda, cuya lista lidera una vegetariana, Natasja Oerlemans, pretende «dar voz a los animales» en el Parlamento, ví­ctimas – dicen – de la explotación humana.

En Suecia, una formación de nombre aún más estrambótico, el «Partido de los Piratas», trata de ganarse a los electores defendiendo las libertades individuales y denuncia la intrusión del Estado en la esfera privada, especialmente en internet.

En Portugal, una figura intelectual y premio Nobel de Literatura se integra por segunda vez consecutiva en una candidatura izquierdista: José Saramago, de 86 años, quien se describe como un «comunista hormonal».

No obstante, su posición en la lista, muy alejada de los primeros puestos, le deja sin ninguna opción de ocupar un escaño en el Parlamento Europeo.