El jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, agradeció hoy los «numerosos» mensajes de solidaridad recibidos tras la agresión que sufrió el domingo y afirmó que «el amor vencerá al odio» en un mensaje enviado desde el hospital San Raffaele de Milán.
«Gracias de todo corazón a todos aquellos, tan numerosos, que me han enviado mensajes de solidaridad y afecto. Lo digo y repito a todos: estén serenos y tranquilos. El amor vence siempre al odio y la envidia», escribió en el primer mensaje público divulgado tras la agresión, en la página Internet de su partido.
Berlusconi, de 73 años, recibió el domingo, en un mitin político, un violento golpe en el rostro, asestado por un desequilibrado con una estatuilla, que le rompió dos dientes, le fracturó la nariz y le provocó heridas internas y externas en los labios, que le hicieron perder medio litro de sangre.
El agresor, Massimo Tartaglia, de 42 años, quien desde hace diez años se somete a tratamiento psiquiátrico, se encuentra detenido en una celda aislada de la cárcel de Milán y será juzgado por «heridas graves premeditadas».
El jefe de gobierno italiano permanecerá hasta mañana en el hospital, según anunció su médico personal. Sin embargo, deberá «abstenerse de actividades públicas importantes durante al menos 15 días», indicó el martes su médico.
El médico, Alberto Zangrillo, jefe del servicio de anestesia y reanimación del hospital San Raffaele, de Milán, donde está internado Berlusconi, señaló que el dirigente había pasado una noche «tranquiula» y que serría dado de alta «mañana a primeras horas de la tarde».
Pero el mandatario tendrá una prescripción estricta: «abstenerse de cualquier actividad que lo exponga a situaciones públicas y de estrés», añadió.
«Desde el punto de vista físico, come normalmente, pero con alguna dificultad. Desde el punto de vista anímico, es algo preocupante, porque sigue bastante abatido, aunque empieza a dar señales de recuperarse», precisó.