La belga Justine Henin, cabeza de serie número 1, venció en el torneo de Amberes, prueba en sala del circuito WTA dotada con 600 mil dólares (unos 413 mil euros), tras su victoria este domingo en la final ante la italiana Karin Knapp, por 6-3 y 6-3.
La número uno del mundo, que se había impuesto en Amberes en 1999, derrotó con comodidad a una rival que ha firmado una gran semana, pero que llegaba a una final de la WTA por primera vez.
Ante la belga, Knapp (47º de la lista mundial) intentó resistir el evidente dominio de Henin, que sumó ante sus compatriotas su título número 41 y el segundo de esta temporada, tras el conquistado en Sidney.
El panorama del torneo se despejó pronto para Henin, que vio cómo las adversarias más fuertes fueron quedando fuera del cuadro, primero por las bajas de Serena Williams y Tatiana Golovin, y luego por las eliminaciones prematuras de Anna Chakvetadze y Daniela Hantuchova.
«No ha sido una semana brillante. Me faltaba un poco de confianza, pero lo principal era volver con un éxito ante mis aficionados», reconoció Henin, tres semanas después de su eliminación en los cuartos de final del Abierto de Australia.