Beethoven, embajador de Estados Unidos en Corea del Norte


Lorin Maazel (C), director de la Filarmónica de Nueva York, llega al aeropuerto de Pyongyang, en Corea del Norte, en donde ofrecerán un concierto.

La Orquesta Filarmónica de Nueva York llegó hoy a Pyongyang para ofrecer un concierto que hará historia en las relaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos, en plena negociación sobre el desmantelamiento del programa de armamento nuclear del régimen comunista.


Unas bailarinas norcoreanas realizan una danza tradicional como intermedio al concierto de la Filarmónica neoyorquina.

El avión que transportaba a los músicos, los acompañantes y los periodistas, aterrizó hoy por la tarde en la capital norcoreana, en la ví­spera de su concierto en el Gran Teatro de Pyongyang, que será transmitido mañana en directo por los canales de televisión de todo el mundo.

La Filarmónica neoyorquina, la más antigua de Estados Unidos, fundada en 1842, ofrecerá un recital que comenzará con los himnos nacionales norcoreano y estadounidense.

Dirigida por Lorin Maazel, la famosa orquesta interpretará luego el preludio al Acto III de la ópera «Lohengrin» de Richard Wagner, la Novena Sinfoní­a de Anton Dvorak y «Un Americano en Parí­s» de George Gershwin.

Aunque ningún alto funcionario estadounidense asistirá al concierto, su dimensión polí­tica es evidente.

El espectáculo fue anunciado en diciembre en Nueva York en presencia del negociador norteamericano sobre el programa nuclear norcoreano, Christopher Hill, y del jefe de la misión de la República Democrática de Corea (Corea del Norte) ante las Naciones Unidas, Pak Gill Yon.

Corea del Norte entró en el pequeño cí­rculo de las potencias atómicas al realizar un ensayo nuclear en octubre de 2006 que tomó por sorpresa a la comunidad internacional.

Este concierto representa un intercambio cultural sin precedentes entre Estados Unidos y Corea del Norte, que habí­a sido incluida por el gobierno del presidente George W. Bush entre los paí­ses del «eje del mal».

Hace un año exactamente Corea del Norte logró un acuerdo sobre la cuestión nuclear en el marco de sus negociaciones con Estados Unidos, China, Corea del Sur, Japón y Rusia, a cambio de ayuda energética.

Pero en las últimas semanas se registraron problemas en la aplicación de ese acuerdo.

Estados Unidos acusa al régimen comunista de continuar un programa secreto de enriquecimiento de uranio, mientras Corea de Norte se queja por no haber recibido toda la ayuda prometida y por permanecer en la lista de paí­ses catalogados por Washington como respaldos del terrorismo.

La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, que comenzó hoy una gira asiática en Seúl, intentará reanudar esta delicada negociación.

Antes de iniciar su gira, Rice advirtió al régimen norcoreano que no sólo debí­a declarar todo su programa nuclear militar, sino también «sus actividades de proliferación y su programa de plutonio».

Este tema estará en el centro de las conversaciones que tendrá la jefa de la diplomacia estadounidense con el nuevo presidente surcoreano, Lee Myung-Bank, así­ como con las autoridades chinas y japonesas en las próximas etapas de su gira, en Pekí­n y Tokio.