El Banco Central Europeo (BCE) celebra el jueves su reunión mensual de gobernadores, en la que se espera que revise al alza sus estimaciones anuales de crecimiento en la zona euro y prolongue sus medidas anticrisis ante la reactivación desigual que registra la Eurozona.
No hay ninguna duda para los economistas que el BCE mantendrá su principal tasa de interés sin cambios tras la reunión que se llevará a cabo en Fráncfort (oeste).
Los economistas y los mercados financieras esperan en particular que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, presente una agenda de la política monetaria de la institución hasta 2011.
El 20 de agosto, el influyente Axel Weber, miembro del consejo de gobernadores del BCE como presidente del Bundesbank, había marcado el tono hace poco al estimar que sería «prudente» que el Banco Central Europeo continúe prestando a los establecimientos bancarios sumas ilimitadas más allá de fin de año.
Es que las perspectivas económicas en la zona euro, con trasfondo de desaceleración de la coyuntura mundial, invitan a mantener la situación actual, por ejemplo con una prolongación de los préstamos ilimitados a los bancos por tres meses más, según una nota de UniCredit.
Los créditos al sector privado en la Eurozona se aceleraron en julio ( 0,9%), pero siguen siendo frágiles para confirmar un cambio de tendencia favorable a la reactivación, según economistas.
Mientras que el crecimiento de las principales economías, con Alemania a la cabeza, es cada vez más autónomo, el de los países considerados «periféricos» -como Grecia o España- no arranca y sus bancos dependen de los préstamos del BCE, otorgados a una tasa fija de 1%, la más baja de la historia, y por un volumen ilimitado.
El índice de desempleo en la Eurozona en julio – 10% de la población activa, según datos oficiales- oculta fuertes disparidades entre los países: 3,8% de Austria, 6,9% en Alemania, 10% en Francia y 20,3% en España.
Por otra parte, existe un «riesgo sustancial» de que la tasa de desempleo vuelva a aumentar hacia fin de año y durante 2011, estimó el analista Howard Archer de IHS Global Insight.
Esto está vinculado con la aplicación de los planes de ajuste presupuestario de los gobiernos y la desaceleración del crecimiento en Estados Unidos y China.
Sin embargo, el BCE tiene previsto «aumentar claramente» su estimación de crecimiento para la Eurozona en 2010, especialmente gracias a la locomotora alemana, que podría aportar por sí sola un punto porcentual de expansión económica para el espacio que comparten 16 países, según un estudio de BHF Bank.
El BCE apuesta hasta el momento a un crecimiento de 1% en 2010 para la zona euro. La revisión también debería abarcar el 2011, para el cual prevé 1,2% del PIB (Producto Interior Bruto).