El Banco Central Europeo (BCE) decidió hoy mantener sus tipos de interés de referencia sin cambios en un 4%, dijo uno de sus portavoces al anunciar una decisión con la que ya contaban los mercados y los economistas.
Las bolsas europeas acentuaban sus pérdidas tras darse a conocer esa decisión, que sin embargo era prevista por los mercados. Poco después de las siete de la mañana (hora de Guatemala), la bolsa de París perdía un 2,39%, Londres un 2,07% y Francfort un 2,06%.
El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, explicará la opción del consejo de gobernadores en una conferencia de prensa prevista a partir de las 7:30 (hora de Guatemala).
Los mercados esperan con ansiedad la intervención de Trichet, con la esperanza de entrever alguna señal que anuncie un cambio de rumbo en la política monetaria.
Tras la reciente baja espectacular de las tasas de interés en Estados Unidos, el BCE es blanco de fuertes presiones para que suavice las condiciones crediticias en la eurozona.
El Banco de Inglaterra, por el contrario, optó hoy por reducir su tasa directriz en un cuarto de punto porcentual, al 5,25%, una decisión que tampoco generó sorpresa.
«El BCE necesita tomar sus distancias con elegancia frente a las amenazas de alzas de tasas directrices», estima Unicredit en una nota.
Podría conseguirlo declarándose muy preocupado por la coyuntura económica en la zona euro, que ya da señales de debilidad. Esto no le impedirá hoy reiterar su prioridad: la lucha contra la inflación.
También se espera que reitere sus advertencias a los sindicatos por las subidas salariales muy altas y potencialmente peligrosas para la inflación a medio plazo, estiman los expertos.
La mayor parte de los economistas prevé un recorte de los tipos de interés en el segundo trimestre, cuando las señales de deterioro de la economía deben hacerse más notorias, relegando la preocupación por la inflación a un segundo plano.
El Banco Central Europeo (BCE) está algo más preocupado por las perspectivas de crecimiento en la zona euro, por considerar que la incertidumbre es «inusitadamente elevada», según un discurso leído hoy por su presidente Jean-Claude Trichet.
«Los fundamentos» económicos son «sanos» en la eurozona, repitió Trichet durante una conferencia de prensa, en la que insistió más que costumbre en los peligros que acechan a la coyuntura europea a causa de la crisis financiera.
«Las recientes estadísticas han mostrado que el crecimiento tiende a caer», lo cual significa que será inferior a lo previsto inicialmente, explicó.
Al contrario que en enero, en esta reunión no se han hecho llamamientos en favor de un alza de las tasas ni se ha pedido su reducción, reveló.
«La decisión de mantener invariables las tasas ha sido unánime», dijo.
Reiteró, no obstante, que la principal prioridad del BCE es combatir los peligros inflacionarios a medio plazo.