Alfonso Bauer Paiz, quien funge como testigo de honor en el diálogo para resolver el conflicto en la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), envió una misiva a la dirección de este vespertino, para aclarar su postura con respecto a declaraciones vertidas por él ayer. Transcribimos literalmente sus palabras.
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Agradezco la oportunidad de aclarar que fue lo que declaré el viernes 13 de agosto en la Conferencia de Prensa, convocada por EPA y FARO, porque la información publicada ese día en La Hora adolece de algunas inexactitudes y omitió algunas de mis declaraciones. En resumen, manifesté:
Que hacía uso de la palabra a pedido de EPA y de FARO y lo hacía en mi carácter de «testigo de honor del diálogo», del colectivo estudiantil EPA, pero también como universitario de la generación de 1944, año en el que se volvió a denominar a la Universidad del Estado, de San Carlos de Guatemala.
Respecto al diálogo entre estudiantes delegados por EPA y representantes designados por el Consejo Superior Universitario (CSU), dije que había comenzado bien, porque los representantes del CSU actuaron con buena voluntad, al grado que las partes convinieron en que los acuerdos a que se llegaran en el dialogo tendrían efecto vinculante, pero que los delegados , tanto estudiantiles como del CSU, plantearían a sus respectivos poderdantes la aprobación de ese convenio, y el colectivo de EPA, sí votó a favor, mientras el CSU, votó en contra. Y esa fue la razón principal del fracaso del dialogo.
Manifesté que la USAC debe funcionar como en la década 1944-1954, época en la que los colectivos estudiantiles, de docentes, de autoridades y de trabajadores, en general, actuaban coordinadamente, no por intereses personales, sino para evitar los males y atropellos de la dictadura y con el fin de construir una nueva Guatemala. Pero, que ahora la USAC no se conduce así, sino que la unidad ya no existe ni la buena voluntad por hacer de la USAC, la institución estatal científica y académica propiciadora del desarrollo económico, político y social del pueblo de Guatemala. Divisionismo que, lamentablemente, ha afectado al colectivo estudiantil. Y expuse que de la histórica, gloriosa y meritísima Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), del pasado, ahora está de espaldas respecto a su deber de velar por la autonomía universitaria y los derechos del estudiantado y debido cumplimiento de sus responsabilidades de los colectivos de docentes y autoridades, en buena parte porque está beneficiándose económicamente con el manejo de una serie negocios (como de restaurantes y de computadoras), mediante la privatización de estos servicios, servicios públicos, como resultado de la política neo liberal del CSU.
Denuncié también, que salvo ahora que el CSU se pronunció contra la prorroga de la concesión a la petrolera PERENCO, nunca ha cumplido, desde que adoptó como su política el neo liberalismo , con estudiar y proponer la solución a los varios problemas nacionales, como se lo ordena la Constitución de la República y la legislación universitaria.
Afirmé que la unción de la USAC al neo liberalismo tuvo como raíz el Consenso de Washington, en los años noventa del siglo pasado, que, entre otros mandatos imperiales, ordena a las universidades de América y del Caribe a operar mediante procesos privatizadores. Y se ha llegado al grado de la máxima apatía por parte del CSU, que de ninguna manera se opuso al malhadado Tratado de Libre Comercio de Estados Unidos con República Dominicana y Centro América. Ni, ahora ha objetado para nada la Ley de Alianzas para el Desarrollo de la Infraestructura Económica, que jurídicamente impone como política oficial obligatoria el neoliberalismo.
Plantee varios casos, que consideré ilustrativos de indebidas prácticas y actuaciones ilegales e inmorales que se han dado en la USAC, tales como: Celebrar en Guatemala el Foro Social de las Américas, contra el neo liberalismo, siendo que el Plan Estratégico 2022 de la USAC es neo- liberal; el de la condena del dirigente campesino Rodrigo Choc, ocho años de prisión, por acusación calumniosa de personas de la USAC que laboran como agentes de la preservación del medio ambiente: Los impedimentos establecidos por el CSU, para el ingreso de estudiantes pobres y , ahora adicionó, la desigualdad de que el aspirante civil tiene que pasar un examen para ingresar a la USAC, pero si es militar, no. Y, además, divisionismo de las organizaciones sindicales, una de docentes, otra de burócratas y la auténtica, la de los trabajadores en general, con la cual en vez de constituir un solo bloque para la defensa de los derechos laborales, más bien la marginan y no se solidarizan con ella.
Ante la situación descrita en que está la USAC, opiné que ésta es responsabilidad de todos los universitarios: de unos, por sus acciones reprobables y funestas, como las del C .S. U. y de otros, por omisión, pues hay muchos estudiantes y no se diga docentes y autoridades, que en nada que pueda solucionar esta crisis, participan y habemos otros que sí nos responsabilizamos por cambiar esa situación, pero debemos arreciar nuestras acciones reparadoras y, por ello, terminé:
Exhortando a una rectificación, por la cual los sancarlistas, de los cuatro colectivos– estudiantes, docentes, autoridades y trabajadores en general- reconstruyamos nuestra Alma Máter, para bien del pueblo y de Guatemala, nuestra Patria.