Barack Obama y Mitt Romney chocan en política exterior


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El presidente Barack Obama desafió decididamente a Mitt Romney en política exterior en el tercer y último debate de campaña efectuado anoche y lo acusó de exhibir «un liderazgo equivocado y temerario que no tiene una postura».

Por DAVID ESPO y KASIE HUNT, BOCA RATON / Agencia AP

El republicano respondió tranquilamente: «Atacarme no es una agenda» para hacer frente a un mundo peligroso.

Cuando restan 15 días a la campaña presidencial que increíblemente está muy reñida a estas alturas, Romney también tomó la ofensiva. Cuando Obama dijo que Estados Unidos y sus aliados habían impuesto fuertes sanciones a Irán para detener el desarrollo de armas nucleares, el republicano declaró que Estados Unidos debió hacer más. Declaró en repetidas ocasiones que «estamos cuatro años más cerca de un Irán nuclear».

Aunque el último debate directo se centró en la política exterior, ambos contrincantes repitieron sus desavenencias, como ha ocurrido en toda la campaña, en torno a la economía estadounidense, el principal tema según las encuestas, así como en energía, educación y otros aspectos internos.

Obama y Romney coincidieron en más de alguna ocasión en la política exterior. Cada cual manifestó su apoyo inequívoco a Israel cuando se les preguntó cuál sería su reacción si el Estado hebreo fuera atacado por Irán.

«Si Israel fuera atacado, nosotros los apoyaríamos», dijo Romney momentos después de que Obama prometiera: «Estaré con Israel si fuera atacado».

Ambos se opusieron directamente a un involucramiento directo del ejército estadounidense en las acciones para deponer al presidente sirio Bashar Assad.

Los dos candidatos estuvieron sentados a una mesa semicircular en su último encuentro cara a cara con miras a las elecciones del martes 6 de noviembre. Los primeros momentos del debate carecieron de las acusaciones y tuvieron pocas de las interrupciones que marcaron el encuentro de la semana pasada, cuando Obama necesitaba recuperarse de la sombría actuación que tuvo en el primero del 3 de octubre.

Concluido el tercer debate, ambos adversarios reanudarán su activa campaña proselitista que está en la recta final en el país. Obama tiene previsto discursos en seis estados en una gira de dos días que comienza el miércoles y que incluye un acto nocturno a bordo del avión presidencial Air Force One durante un trayecto de Las Vegas A Tampa. Romney tiene la intención de visitar dos o tres estados al día.

Cuatro millones de papeletas han sido depositadas en la votación adelantada en más de una veintena de estados.

Obama al parecer se perfila para ganar los estados y el Distrito de Columbia que representan 237 de los 270 votos electorales necesarios para la victoria.

Lo mismo vale para Romney en estados con 191 votos electorales. Los estados con tendencia indecisa representan los restantes 110 votos electorales: Florida (29), Carolina del Norte (15), Virginia (13), Nueva Hampshire (4), Iowa (6), Colorado (9), Nevada (6), Ohio (18) y Wisconsin (10).

Obama y Romney tampoco tuvieron coincidencias sobre Libia, Siria, Rusia y otros temas de seguridad nacional en el encuentro en la Universidad de Lynn, en Boca Ratón, Florida.

Romney dijo que a pesar de las primeras esperanzas, la caída de los regímenes en Egipto, Libia y otros sitios en el último año ha generado «una creciente ola de caos». Indicó que el presidente no ha logrado integrar una política coherente para lidiar con el cambio que ha barrido el Medio Oriente, y agregó ominosamente que un grupo similar a al-Qaida se ha apoderado del norte de Malí.

Anticipándose a una de las más frecuentes afirmaciones de la campaña de Obama, Romney dijo sobre el hombre sentado a su lado: «Lo congratulo por haber eliminado a Osama bin Laden y atacar el liderazgo de Al-Qaeda. Pero no podemos, a través de matanzas, salir de este lío. … Debemos tener una estrategia integral».

Obama dijo que él había terminado la guerra en Irak, que estaba en camino de terminar las operaciones de combate estadounidenses en Afganistán y que había prometido llevar ante la justicia a quienes atacaron la embajada de Estados Unidos en Bengasi el mes pasado, un ataque que dejó muerto al embajador del país en Libia y a otros tres estadounidenses.

Asimismo, golpeó a Romney por haber dicho durante la campaña que Rusia es el enemigo geopolítico número uno de Estados Unidos.

«Gobernador, cuando se trata de nuestra política exterior usted parece querer las políticas de la década de 1980, al igual que quiere importar las políticas sociales de la década de 1950 y las políticas económicas de la década de 1920», dijo Obama.

El debate de 90 minutos en la Universidad Lynn fue la última oportunidad de Obama y Romney para medirse frente a decenas de millones de estadounidenses. Ambos dedicaron sus fines de semana a prepararse, una señal de la importancia que le dieron a este acontecimiento.

ANÁLISIS
Romney pone esperanza en su impulso

El candidato republicano Mitt Romney se comporta como un adversario que cree que tiene el tiempo y el impulso suficientes para superar al mandatario Barack Obama en el día de las elecciones, a únicamente dos semanas de distancia.

A juzgar por el último debate de ayer, el presidente Obama parece casi estar de acuerdo.

Obama fue a todas luces el más agresivo en el foro de 90 minutos, en los que fustigó a Romney por su expediente de inversiones personales, la honestidad de sus dichos y la recaudación de fondos en el extranjero.

Romney, por aparte, hizo cuanto pudo por mitigar sus diferencias con el mandatario en varios asuntos clave de la política exterior, que debió ser el eje del debate— y por parecer tranquilo, moderado e inocuo.

La actuación de Romney es la que adoptan siempre los candidatos favoritos: Antes que nada, no perturbar. No agitar las aguas. Dejar que corra el reloj.

La contundencia de Obama pareció más bien dirigida hacia los demócratas desanimados que podrían no molestarse en votar, y no a la franja de los electores indecisos en el puñado de estados todavía en juego.

Romney no es la alternativa benigna y aceptable que pretende ser, pareció decir Obama y mostrar que en su papel de presidente está por fin dispuesto a pelear a capa y espada un segundo mandato después de amainar el paso en el primer debate, el cual propició un aumento de Romney en las encuestas.

«Ahora todo se trata de salir a votar», señaló Matt Bennett, un veterano en las campañas electorales de los demócratas. «Si están indeciso ahora, no votas».

«Obama ganará el debate por puntos», estimó Bennett, «pero no importará mucho».

Otros demócratas compartieron esa opinión. El interés público en el tercero y último debate posiblemente disminuyó, dijeron, por la fatiga de los electores, por la competencia de los encuentros deportivos en la televisión y por el tema oficial —la política exterior— en una campaña dominada por los empleos y la economía.

Sin embargo, esos demócratas no creen necesariamente que Obama vaya a perder. Algunos consideran que Romney tomó un gran riesgo al ser tan suave en el último encuentro cara a cara.

MIAMI
Cubanos siguen debate presidencial

Por primera vez los cubanos residentes en la isla tuvieron la oportunidad de seguir en vivo y en directo un debate presidencial de Estados Unidos gracias a la transmisión realizada por TV Martí, del tercer encuentro entre el presidente Barack Obama y el candidato republicano Mitt Romney.

Televisión Martí, televisora financiada por el gobierno estadounidense que transmite desde Miami programación en español para Cuba y busca promover la libertad y la democracia en la isla, cubrió el debate con un programa conducido por las periodistas Karen Caballero y Vanessa Ruíz, quienes estarán acompañadas por especialistas que analizarán los temas fundamentales del debate. Asimismo, realizó un análisis posterior del debate con un panel de expertos conformado por cubanos desde la isla y el sur de la Florida quienes hablarán sobre el impacto del debate presidencial.

«Esta transmisión podría catalogarse como un hecho histórico para la isla porque esto es democracia, mientras que en Cuba no ha habido elecciones democráticas en más de medio siglo», dijo el reconocido periodista cubano y analista político Guillermo Martínez, quien participó como panelista en la transmisión realizada por TV Martí, y agregó que para los cubanos es muy importante ver un proceso democrático en el cual el presidente tiene que responder preguntas y está en el mismo plano de su contendor.

«Se trata de una lección increíble para un pueblo en donde los dictadores no tienen quién los critique. Acá, en cambio, se critican, se atacan, se dicen, se desmienten y después de todo, sigue la democracia funcionando», dijo el analista.

Por aparte, Luis Pabón Roca, otro de los analistas políticos invitados en la transmisión para hacer el análisis del debate y responder las preguntas que los cubanos enviaron desde la isla, consideró que con este tipo de cubrimientos «no sólo los cubanos, sino el mundo entero puede recibir información de primera mano y sin filtro que es lo más importante, que es la base para uno forjar la opinión».

La cobertura de Televisión Martí se podrá ver en Estados Unidos a nivel nacional a través de MegaTV, televisora con sede en Miami propiedad de Spanish Broadcasting System, con lo que los cubanos residentes en Miami también siguieron con especial atención este cubrimiento a la espera de que Obama y Romney mencionaran sus políticas frente a Cuba. Sin embargo, al igual que todos los hispanos se quedaron esperando ya que apenas se mencionó a América Latina.

«Fue importante ver este debate con esta transmisión enfocada hacia Cuba porque pudimos conocer, además, las inquietudes que hicieron de nuestros hermanos desde la isla», dijo José Martínez un cubano residente en Miami.

A través de la transmisión de MegaTV los cubanos también tuvieron la oportunidad de ver en vivo y en directo desde la Universidad de Lynn en Boca Ratón, Florida, lugar donde se realizó el debate, las reacciones por parte de los analistas demócratas y republicanos.

«Se trata de un hecho muy importante porque es algo que nos habían pedido desde la isla», dijo Carlos García Pérez, director de Office of Cuba Broadcasting, que agrupa a Radio y TV Martí. «Es un ejemplo del ejercicio de la democracia poder mostrarle a nuestra audiencia (en Cuba) cómo funciona la democracia en Estados Unidos».

Además, agregó que aunque la intención inicial de esta transmisión no era que la vieran los cubanos residentes en Estados Unidos fue positivo el hecho que la gente en ambas orillas pudiera presenciar un análisis objetivo y balanceado desde el punto de vista de Cuba de este debate presidencial.