Un día después de su beligerante debate de acusaciones mutuas, el presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney compitieron agresivamente el miércoles por el respaldo de las mujeres, mientras ellos y sus compañeros de fórmula se lanzaban a hacer campaña por media docena de estados clave en la reñida contienda por la Casa Blanca cuando aún les quedan 20 días para batallar.
Ni siquiera los republicanos cuestionaron que la actuación de Obama en el debate fue más contundente que la que tuvo hace dos semanas y que ayudó a que la popularidad de Romney se disparara en las encuestas. Los dos rivales se enfrentarán una vez más, esta vez el lunes en la Florida.
Los primeros sondeos posteriores al debate mostraban resultados dispares: algunos señalaban que Romney ganó, mientras que otros afirmaban que Obama se impuso.
Por lo menos algunos de los votantes que hicieron las preguntas en el encuentro tipo asamblea se mantuvieron sin comprometerse con ningún candidato.
«Si el gobernador Romney en realidad puede crear empleos, eso sería muy bueno porque realmente los necesitamos», destacó Nina González, que votó por Obama en el 2008. Su posición resume claramente la incertidumbre que enfrentan los votantes en una economía de lento crecimiento y alto desempleo.
Obama llevaba un brazalete rosado para mostrar su apoyo al Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama mientras hacía campaña en Iowa y a continuación en Ohio, y le recordó a su audiencia que la primera ley que refrendó después de convertirse en presidente les facilitó a las mujeres hacer demandas judiciales por reclamos salariales.
Romney no adoptó una posición sobre esa ley cuando el Congreso la aprobó, y su campaña dice que no tratará de abolirla. Pero Obama le amonestó, diciendo: «Eso no debería ser un asunto complicado. Un salario igual para quienes realicen el mismo trabajo».
Asimismo, Obama ridiculizó el miércoles la descripción que su rival Mitt Romney hizo en el debate de la víspera de haber recibido «carpetas llenas de (nombres de) mujeres» para ocupar cargos, después de decir que quería nombrar a más de ellas en puestos de su gobierno. Por su parte, el republicano dijo que las políticas del mandatario le han fallado a las electoras.
Los demócratas criticaron las respuestas que Romney dio durante el debate al respecto de la paridad salarial y la forma como reclutó a mujeres cuando era gobernador de Massachusetts. El candidato republicano dijo que acudió «a varios grupos de mujeres» y dijo «¿pueden ayudarnos a encontrar gente? Y ellas nos trajeron muchas carpetas llenas de mujeres».
El comentario instantáneamente se convirtió en una tendencia en las redes sociales y provocó parodias.
Obama recalcó en un acto en Iowa: «No necesitamos juntar un montón de carpetas para encontrar mujeres talentosas y calificadas».
«Este presidente le ha fallado a las mujeres de Estados Unidos», respondió Romney. «¿Por qué hay 3,6 millones de mujeres más en la pobreza hoy que cuando Obama llegó a la presidencia?», preguntó en un acto en Chesapeake, Virginia.
El candidato republicano a vicepresidente Paul Ryan estuvo en Ohio acompañado por la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice. Ambos hablaron de cómo las mujeres se han visto afectadas por la economía con el actual gobierno.
Mientras tanto, el vicepresidente Joe Biden instó a los votantes de Nevada a que acudan a votar lo más temprano posible a fin de garantizar que Obama vuelva a asegurarse la victoria de ese estado clave en estas elecciones.
«Si ganamos Nevada, ganaremos las elecciones», destacó Biden a unas 500 personas reunidas en un salón del centro de convenciones de Reno. Horas antes había dado un mensaje similar a los electores de Greeley, Colorado.
Las elecciones adelantadas comienzan el sábado en Nevada y ya han comenzado en Colorado.
CENA
El presidente Barack Obama y su contrincante republicano Mitt Romney cambiarán momentáneamente los sarcasmos por las sonrisas el jueves, cuando se presenten ambos en la cena de la Fundación en Memoria de Alfred E. Smith, una velada de gala en Nueva York que ha sido una escala obligada para muchos políticos desde el término de la Segunda Guerra Mundial.
Para mantener la tradición, ambos candidatos dejarán atrás los pronósticos de catástrofe si su oponente gana la elección del 6 de noviembre y pronunciarán discursos humorísticos después de la cena para el acto de recaudación de fondos organizado por la arquidiócesis católica de Nueva York en beneficio de los niños necesitados. Así fue hace casi exactamente cuatro años, cuando Obama y su rival republicano de entonces John McCain hicieron bromas un día después de un intenso debate presidencial en la Universidad de Hofstra.
Al igual que en el 2008, la cena de este año cae poco después de un debate enérgico en el mismo escenario.
Los dos candidatos van muy parejos en las encuestas y Obama confía en que su sólida actuación en el debate del martes le ayude a reconquistar la ventaja que perdió por su flojo desempeño en el primer debate dos semanas antes.
La cena es presidida por el cardenal Timothy Dolan, líder espiritual de la arquidiócesis de Nueva York y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, que ha chocado con el gobierno de Obama debido a las disposiciones sobre la anticoncepción en la nueva reforma al sistema de salud. Dolan dijo que recibió una gran cantidad de cartas de personas que protestaban por la invitación a Obama. Pero el cardenal ha procurado evitar favoritismos. Este verano impartió bendiciones en las dos convenciones.
La cena es el único acto público de Romney el jueves. Obama hacía campaña en Nueva Hampshire, uno de los pocos estados sumamente reñidos, antes de prepararse para su discurso en la cena con una presentación en un programa de Comedy Central.
Mitt Romney
Candidato presidencial
«Si ganamos Nevada, ganaremos las elecciones.»
Joe Biden
Vicepresidente de Estados Unidos