BARACK , íLVARO Y LA DROGA


Ya es unánimemente aceptado que el narcotráfico tiene mejor armamento y que nos ha ganado la batalla, y que, a medida que transcurran los dí­as sus conquistas se adueñarán de más y más territorio.

Dr. Carlos Pérez Avendaño

Ustedes, benevolentes lectores se han dado cuenta que es un hecho incontrovertible que a pesar de la ayuda multimillonaria de los Estados Unidos para Colombia, la droga sigue siendo cultivada, procesada, transportada y distribuida hasta en los más recónditos lugares de Gringolandia cuya juventud la sigue consumiendo hasta el hartazgo.

Ahora y a buena hora, se reconoce que el negocio de la droga subyace como el principal motivo para la corrupción y la violencia, maligno mal que ahora nos está estrangulando en esta nuestra Guatemala que parece haber tocado fondo.

¡Qué tristeza! Basta contemplar esas fotografí­as de las cabezas de los decapitados a machetazo limpio y que fueron colocadas allí­, en fila para su exhibición. Se darán cuenta que no estoy exagerando. ¿No es acaso injusto que a nuestros niños les ofrezcamos esta categorí­a de patria? Eso constituye una vergí¼enza para nuestros gobernantes. A usted ¿No le da vergí¼enza don ílvaro? Donde está la inteligencia que Usted ofreció para combatir la violencia?

Una medida inteligente que contribuirá a combatir efectivamente al narcotráfico serí­a la legalización de la droga, lo cual es un tema sobre el que hace rato y en múltiples oportunidades he escrito y que, ahora, creo está siendo compartido por otros pensantes.

La legalización de la droga sienta un ejemplo tí­pico de lo que es el uso de la inteligencia en lugar del empleo irracional de la fuerza bruta que hasta ahora ha sido un fracaso. ¡Piénselo! don ílvaro…piénselo¡¡

Reconozco las dificultades que a todo nivel, nacional e internacional usted enfrentarí­a a la hora de así­ proceder Señor Presidente, lo cual requerirí­a mucho valor e inteligencia. Inteligencia y valor para oponerse a funcionarios aduaneros, jueces corruptos, policí­as, y sobre todo, legisladores acostumbrados a mantener las manos untadas y quienes, indudablemente votarí­an en contra de la legalización de la droga. Y repito, serí­a una lucha a nivel internacional porque el gobierno gringo también se opondrí­a.

Creo que el presidente electo Obama, hombre muy inteligente y quien, dicho sea de paso, durante su campaña nunca se refirió al problema del narcotráfico, probablemente estará a favor de la legalización.

Creo también que aunque muy modesta, pero significativa, serí­a una manifestación de parte de pueblos latinoamericanos apoyando al nuevo mandatario gringo en su trascendentalmente valiente e inteligente decisión de la legalización.

Sea usted, don ílvaro, quien decide encabezar ese movimiento latinoamericano, y si acaso ninguno de sus vecinos latinos le presta ayuda, sea usted, solito, sin acompañamientos quien con valentí­a e inteligencia, demuestre que el eslogan que tantas veces ha repetido: «la violencia se combate con inteligencia» es algo que usted siente y vive, auténticamente, y no del diente al labio.

Al afirmar que precisa usar la inteligencia, se implica que usted se considera inteligente y que en la lucha contra la violencia el intelecto inteligente habrá de preceder a la fuerza bruta. ¿Es eso algo en lo que usted cree o fue simplemente un decir?