Ya es unánimemente aceptado que el narcotráfico tiene mejor armamento y que nos ha ganado la batalla, y que, a medida que transcurran los días sus conquistas se adueñarán de más y más territorio.
Ustedes, benevolentes lectores se han dado cuenta que es un hecho incontrovertible que a pesar de la ayuda multimillonaria de los Estados Unidos para Colombia, la droga sigue siendo cultivada, procesada, transportada y distribuida hasta en los más recónditos lugares de Gringolandia cuya juventud la sigue consumiendo hasta el hartazgo.
Ahora y a buena hora, se reconoce que el negocio de la droga subyace como el principal motivo para la corrupción y la violencia, maligno mal que ahora nos está estrangulando en esta nuestra Guatemala que parece haber tocado fondo.
¡Qué tristeza! Basta contemplar esas fotografías de las cabezas de los decapitados a machetazo limpio y que fueron colocadas allí, en fila para su exhibición. Se darán cuenta que no estoy exagerando. ¿No es acaso injusto que a nuestros niños les ofrezcamos esta categoría de patria? Eso constituye una vergí¼enza para nuestros gobernantes. A usted ¿No le da vergí¼enza don ílvaro? Donde está la inteligencia que Usted ofreció para combatir la violencia?
Una medida inteligente que contribuirá a combatir efectivamente al narcotráfico sería la legalización de la droga, lo cual es un tema sobre el que hace rato y en múltiples oportunidades he escrito y que, ahora, creo está siendo compartido por otros pensantes.
La legalización de la droga sienta un ejemplo típico de lo que es el uso de la inteligencia en lugar del empleo irracional de la fuerza bruta que hasta ahora ha sido un fracaso. ¡Piénselo! don ílvaro…piénselo¡¡
Reconozco las dificultades que a todo nivel, nacional e internacional usted enfrentaría a la hora de así proceder Señor Presidente, lo cual requeriría mucho valor e inteligencia. Inteligencia y valor para oponerse a funcionarios aduaneros, jueces corruptos, policías, y sobre todo, legisladores acostumbrados a mantener las manos untadas y quienes, indudablemente votarían en contra de la legalización de la droga. Y repito, sería una lucha a nivel internacional porque el gobierno gringo también se opondría.
Creo que el presidente electo Obama, hombre muy inteligente y quien, dicho sea de paso, durante su campaña nunca se refirió al problema del narcotráfico, probablemente estará a favor de la legalización.
Creo también que aunque muy modesta, pero significativa, sería una manifestación de parte de pueblos latinoamericanos apoyando al nuevo mandatario gringo en su trascendentalmente valiente e inteligente decisión de la legalización.
Sea usted, don ílvaro, quien decide encabezar ese movimiento latinoamericano, y si acaso ninguno de sus vecinos latinos le presta ayuda, sea usted, solito, sin acompañamientos quien con valentía e inteligencia, demuestre que el eslogan que tantas veces ha repetido: «la violencia se combate con inteligencia» es algo que usted siente y vive, auténticamente, y no del diente al labio.
Al afirmar que precisa usar la inteligencia, se implica que usted se considera inteligente y que en la lucha contra la violencia el intelecto inteligente habrá de preceder a la fuerza bruta. ¿Es eso algo en lo que usted cree o fue simplemente un decir?