Alabados hasta ahora por su solidez, los seis principales bancos franceses utilizarán finalmente 10 mil 500 millones de euros de dineros públicos que el gobierno puso a su disposición para apoyar una economía en recesión.
Los títulos de las grandes entidades bancarias francesas subían hoy en la Bolsa de París, tras el anuncio de este aporte económico anoche, y ganaban hasta un 13%, mostrando el alivio de los mercados.
El gobierno francés y el Banco de Francia (central) explicaron sin embargo que los bancos se encuentran en una situación sólida y que el dinero de los contribuyentes sólo servirá para que éstos puedan acordar más créditos a los consumidores y a las empresas.
«El objetivo de la operación no es recapitalizar los bancos (…) sino acompañar la financiación de la economía y la puesta en marcha de nuevos créditos», dijo el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer.
Los bancos tienen que poder «financiar correctamente la economía», afirmó por su parte la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde.
«Por el interés de sus clientes y de sus accionistas, BNP Paribas decidió participar en este plan a la altura de 2.550 millones de euros», confirmó hoy este banco francés.
Además de BNP Paribas, Credit Agricole recibirá 3 mil millones de euros, Societe Generale 1.700 millones, Credit Mutuel 1.200 millones, Caisse d»Epargne 1.100 millones y Banque Populaire 950 millones.
El Estado no entrará en el capital de los bancos, pero les prestará fondos. Estos serán desbloqueados antes de finales de año, y formarán parte del paquete de 360 mil millones de euros dedicado al apoyo de los bancos en el marco del plan de acción europeo.
Por su parte, el primer ministro francés, Franí§ois Fillon, quiere aplicar una serie de medidas para reactivar la economía gala, y busca evitar como sea que los créditos a los consumidores y a las pequeñas y medianas empresas no se reduzcan.
Fillon anunció ayer un plan de ayuda de 5 mil millones de euros para las colectividades locales, y aseguró que los bancos se comprometieron a aumentar sus créditos de 3% a 4% a ritmo anual.
Lagarde reconoció no obstante que es «muy probable que el crecimiento no alcance el 1%» en 2009. Esta previsión del 1% figura en el proyecto de presupuesto para el año que viene, adoptado el pasado 26 de septiembre y presentado ayer en la Asamblea Nacional. El Fondo Monetario Internacional (FMI) sólo prevé un crecimiento del 0,2% para el 2009.
El gobierno teme que la crisis financiera tenga graves consecuencias en el desempleo, que ya alcanzó, en agosto, su más alto nivel desde hace 15 años.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunciará el jueves un plan de acción en favor del empleo.
Desde la oposición, el líder socialista Franí§ois Hollande hizo un llamamiento para fomentar los empleos financiados parcialmente con dinero público.
«La derecha perdió su batalla ideológica sobre el liberalismo. Su error es pensar que sólo el capitalismo financiero es la causa de la crisis», estimó.