En tan sólo 24 horas, Jerome Kerviel pasó de ser un joven «broker» reservado y aparentemente poco brillante del banco francés Societé Générale a ocupar la primera página de la prensa europea, tras ser acusado de un fraude millonario que entrará en los récords de las catástrofes financieras.

La fotografía de este treintañero con cara de ejecutivo serio y responsable está ayer en la portada del Times, del Figaro y de varios diarios económicos.
«No era una de las estrellas de la Societé Générale», afirma el británico The Times, citando a compañeros de trabajo de Kerviel, que lo definen como un tipo «frágil», que pasaba totalmente desapercibido y sufría problemas familiares.
Al parecer, este treintañero, que entró a trabajar al banco en 2000 y cobraba 100 mil euros brutos al año, creó una empresa paralela sin que ningún control interno lo detectara y comenzó a invertir por su cuenta en los mercados de futuros a inicios de 2007.
Durante los primeros meses, sus apuestas fraudulentas tuvieron beneficios pero la situación empeoró con la caída de los mercados y llegaron las pérdidas. En total, este corredor, que no se embolsó ni un dólar, pudo colocar en el mercado un total de 50 mil millones de euros.
La semana pasada, un error técnico hizo que toda esta estructura fantasma se descubriera y el banco detectara el engaño, aunque ya era demasiado tarde. Según los expertos, esta estafa, conocida antes del jueves en círculos internos, contribuyó de alguna manera al desplome bursátil registrado esta semana.
Para el presidente de Societé Générale, Daniel Bouton, el corredor actuó «de mala fe» aunque sin duda no sabía todos los riesgos que corría. Al parecer, el empleado, que es objeto de una denuncia y de una exhaustiva investigación, admitió los hechos ante sus superiores y desapareció misteriosamente de la empresa.
La investigación en curso aclarará también si este joven es sólo el chivo expiatorio de la Societé Générale, que disimularía tras su desgraciada aventura otras pérdidas sufridas por ejemplo por la crisis de los créditos inmobiliarios de riesgo en Estados Unidos.
En internet, Kerviel es ya toda una estrella. Su nombre, hasta el jueves desconocido, produce ayer más de 31 mil 400 referencias en el buscador Google y fue el 21º término más buscado en internet en las últimas 24 horas.
El joven corredor también merece un lugar en la enciclopedia electrónica Wikipedia y los foros virtuales que comentan su hazaña se multiplican.
Para muchos, el osado Jerome Kerviel es un héroe que merecería el Nobel de Economía, un ejemplo de malicia o simplemente la prueba de que el sistema bancario no funciona.
En esta sociedad en la que se puede saber en tan sólo dos minutos de búsqueda en internet la fecha de nacimiento, formación o aficiones de una persona, no es difícil hacer un retrato de Karviel.
Nacido en Bretaña (oeste de Francia) en enero de 1977, este economista solitario estudió en Lyon y realizó un máster de Operaciones de mercado en esta misma ciudad, por el cual obtuvo la mención «Bastante bien».
Moreno, de mirada seria, cabello bien recortado y aire de primero de la clase, Kerviel afirma en su currículum vitae que es un apasionado del judo y de la vela.
En su tierra natal, sus vecinos y parientes lo califican de chico «trabajador, serio, reservado, inteligente y honrado» que sin duda ha sido «manipulado» por sus jefes porque, según ellos, es incapaz de robar.
En la página personal de este «broker» rebelde en el portal Facebook, sus once amigos han sido desapareciendo progresivamente desde que estalló el escándalo. Ahora hay varias páginas abiertas con su nombre, al parecer todas ellas falsas.
La policía francesa registró el domicilio en las afueras de París de Jérí´me Kerviel, el empleado de la Société Générale acusado de estafar al banco francés 4 mil 900 millones de euros, explicaron testigos.
Según esos testigos, los policías llegaron por la tarde al apartamento de Kerviel en Neuilly-Sur-Seine y recurrieron a un cerrajero para que les abriera la puerta. La cerradura había sido forzada. La policía se fue unas tres horas más tarde con varios maletines, según las mismas fuentes. No pudo obtenerse confirmación del registro ni de la justicia ni de la policía.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, llamó desde Davos a aumentar los controles bancarios tras el gigantesco fraude en el banco francés Société Générale, un caso que provocó estupor entre los participantes del Foro Económico Mundial.
«Es una absoluta necesidad fortalecer los controles internos de riesgo en todas las instituciones», dijo Trichet desde este pueblo de los Alpes suizos que reunió durante una semana a la élite política y económica mundial, donde todo el mundo habla del tema pero nadie públicamente.
«El problema es que los bancos se han convertido en supermercados: quieren ser todo a la vez, banco de inversión, banco de negocios, corretaje, y los directivos no comprenden lo que pasa en sus salas de mercado», dijo el presidente de una gran compañía financiera que pidió el anonimato.
Antes, los bancos estaban especializados en un área y era mucho más fácil vigilar la actividad de los empleados, destacó.
«La desregulación ha cambiado todo: permitió un desarrollo considerable de la actividad bancaria, pero hoy pagamos el precio», reflexionó.
Para controlar eficazmente las transacciones, el ejecutivo opinó que habría que hacer inversiones gigantescas que los bancos no tendrían la posibilidad de financiar.
«Alucinante», «increíble», «incomprensible», son las palabras más escuchadas en el Foro sobre el fraude cometido por el joven corredor Jerome Kerviel, acusado de haber causado pérdidas de 4.900 millones de euros al segundo banco de Francia.
«No comprendo cómo pudo disimular posiciones por 50 mil millones de dólares», confió un alto responsable europeo. «Parece totalmente inverosímil», añadió.
Pero los dirigentes políticos y económicos reunidos en este pueblo de las montañas suizas no quieren hablar del tema con la prensa al culminar un Foro ya sombrío por la crisis financiera y el riesgo de una recesión en Estados Unidos.
«Usted es el 38º periodista que me hace esta pregunta hoy, pero no diré nada sobre Société Générale», indicó el ex ministro francés de Economía Edmond Alphandery.
«No puedo hacer ningún comentario, no estoy en capacidad de comentar» el tema, se disculpó el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick.
«Realmente lo lamento, pero no puedo decir nada, perdón», imploró Bader al Saad, director del fondo soberano kuwaití Kuwait Investment Authority (KIA), consultado sobre si piensa inyectar dinero en Société Générale.
El banco francés anunció una capitalización de 5 mil 500 millones de euros para los próximos días.
KIA, que anunció a mediados de enero haber invertido 5 mil millones de dólares en los bancos estadounidenses Citigroup y Merrill Lynch, es visto como el salvador de las finanzas mundiales desde el inicio de la crisis de los créditos inmobiliarios de riesgo en Estados Unidos.