El primer banco suizo UBS debe anunciar mañana una pérdida anual histórica, resultado de un año de dificultades sin precedentes que afectaron ampliamente su imagen y la confianza de sus clientes.
La institución helvética, una de las más afectadas en el mundo por la crisis de los créditos hipotecarios, ya ha tocado fondo, según analistas, que esperan medidas para que mejore su imagen.
De esta manera la pérdida abismal de cerca de 20.000 millones de francos suizos (13.300 millones de euros, 17.200 millones de dólares) que UBS debería revelar el martes próximo, no sorprenderá a los mercados.