Perú, considerado una de las economías estrella en América Latina, enfrenta la paradoja de no poder crecer sostenidamente por encima de 10%, ante el peligro del desborde inflacionario por exceso de demanda, alertó el Banco Central.
La advertencia se produce en momentos que el nivel actual de la inflación ya superó la meta anual para 2008, que fluctuaba entre 1 y 3%, al cifrarse en 5,7% en junio la tasa anualizada por el Banco Central para los últimos 12 meses.
La entidad monetaria confía en que recientes ajustes a las tasas de interés podrían hacer retroceder al 4% la tasa inflacionaria al cierre del 2008, según dijo a la prensa el presidente del Banco Central, Julio Velarde.
Lo que es evidente es que el gobierno de Alan García no cumplirá por segundo año su meta inflacionaria. Pese a ello, Perú tiene la tasa más baja de América Latina en un contexto de alza impulsado por la crisis mundial de los alimentos.
A este atenuante se suma el gasto excesivo del sector público y del privado, que en este último caso repercute en el nivel de endeudamiento de los peruanos que confían a ciegas en que la economía seguirá creciendo fuerte sin tomar en cuenta los factores externos.
La demanda interna -el gasto e inversión pública y privada- «ha venido aumentando por encima del PIB, lo que repercute en la inflación», aseguró Velarde a la prensa. Las ventas en las tiendas por departamentos crecieron 20% en junio respecto al mismo período de 2007.
Perú crecería 10,1% en el primer semestre de 2008 mientras que la demanda interna se expandiría en cerca del 12% en el mismo período, según el Banco Central.
Velarde alega que el mercado peruano no está preparado para expandirse a tasas de dos dígitos «a menos que el país se transforme radicalmente».
«Hay que frenar esta cifra porque a la larga afectará a la inflación, que es el mayor riesgo para el crecimiento de un país», señaló el responsable del Banco Central, encargado en Perú del control de la inflación.
El presidente del Banco Central instó a la moderación del gasto estatal y a la prudencia de los consumidores de cara a provocar una reacción entre la población.
Su reflexión despertó los reflejos del presidente García, en cuyo pasivo político recae haber provocado la mayor hiperinflación del Perú durante su primer mandato (1985-1990), con una cifra superior al 7.500%.
«El crecimiento no está en riesgo», dijo García en un acto público esta mañana, en tácita respuesta a las inquietudes del Banco Central.
Los temores inflacionarios asoman a los pocos días que asumió su cargo el nuevo ministro de Economía Luis Valdivieso, en reemplazo de Luis Carranza.
La gestión del saliente ministro fue elogiada por las autoridades peruanas resaltando que durante ella Perú logró ser reconocido internacionalmente como una economía con grado de inversión. Sus críticos dicen que la inflación provocó la renuncia.
Perú crecería más de 7% en 2008, según estimaciones oficiales. En 2007 el PIB creció 8,9%, la tasa más alta desde 1994.