Bancadas que burlan a sus electores


Con todo el esmero que merecen, técnicos hacen que luzca impecable la sede donde reciben a funcionarios públicos que son cuestionados, mientras el bloque tránsfuga de la UNE y del P.P. tienen casi todo a su alcance.

Algunos analistas polí­ticos y lí­deres sociales consultados creen que cuando se trata de opinar sobre las actividades y actitudes de los congresistas guatemaltecos, las respuestas suelen ser desalentadoras, porque, desde su punto de vista, los diputados burlan a sus electores.

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

El 14 de enero de 2008, con el triunfo de la UNE, un nuevo pleno quedaba integrado. Con la nueva legislatura llegaron nuevos polí­ticos y otros lograron repetir.

Sin embargo, con el transcurrir de los meses se atomizan y así­ las fuerzas legislativas vuelven a sufrir fisuras que al final siguen teniendo costo a favor o costo en contra.

INTEGRACIí“N

Durante la sexta legislatura 2008, la UNE gracias al voto popular llega con 51 diputados; la Gran Alianza Nacional, 37; Partido Patriota, 29; Frente Republicano Guatemalteco, 14; Unionistas, 7; Unión del Cambio Nacionalista y Casa con cinco curules cada uno, mientras los otros partidos minoritarios alcanzaron ocupar 10 asientos.

Hoy, 18 meses después, el partido oficial no cuenta sino con 35 parlamentarios; la Gana, seriamente dividida solo tiene 21; el Partido Patriota se ha quedado con 19 siendo estos los que más fragmentación han sufrido.

OBRAS Y MíS OBRAS

Pero, ¿qué ha ocurrido con los tránsfugas? Los disidentes de la Gana, ahora forman la fuerza denominada bancada Guatemala, un bloque de 16 diputados que ponen especial énfasis en el tema de carreteras.

Los 16 diputados que partieron la Gran Alianza Nacional, son ex funcionarios de lí­nea y corriente del gobierno pasado ejecutantes del presupuesto del Ministerio de Comunicaciones.

Bancada Guatemala ha sido beneficiada con espacios, personal, comodidades y enseres suficientes para que desarrollen sus actividades sin contratiempos.

Qué decir de Manuel Baldizón, repitente, quien en 2004-2008 logra entrar como diputado del distrito de Petén, en 2008-2012 decide postularse por el listado nacional y dejar libre la candidatura de Petén para su hermano Salvador Francisco con quien fraguan la primera desbandada.

Así­, supuestamente, rompen el potencial del partido oficial que queda sin mayorí­a suficiente para influir y adelantar el trabajo de legislación que se esperaba y tanto le exige la sociedad por haber sido promesas de campaña.

Baldizón, hasta el mes de junio, con su poder persuasivo, integra un nuevo bloque, Libertad Democrática Renovada (Lider) con 21 parlamentarios, luego de captar tres nuevos tránsfugas y desplaza al Partido Patriota a la cuarta fuerza polí­tica.

Si el costo es positivo es en espacios fí­sicos, el bloque Guatemala no se puede quejar por espacios, la bancada Lider tampoco, cuenta aproximadamente con 12 oficinas lujosas y bien equipadas con pantalla de plasma para presentaciones, pisos lujosos, muebles de primera y amplio salón para cuestionar funcionarios.

Los patriotas, un penthouse en el Edificio 7-10, ubicado en la esquina de la séptima avenida del Centro Histórico. Además de contar con suficientes espacios para sus diputados.

PURAS PROMESAS

Luis Linares, analista polí­tico de Asies, al respecto dice, «entonces la polí­tica se vuelve una cuestión de puro mercado de transacciones, donde los grupitos de diputados no se mueven, no practican un poder polí­tico o ideológico sino que están al mejor postor».

Es mantenerse en el Congreso utilizando a las instituciones como vehí­culo y mantenerse en el poder, únicamente, opina Linares.

Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo, dice no se identifican con los partidos. Independientes o se unan a otras fuerzas, «Yo soy de la opinión que alguien que salga de su partido salga del Congreso también, porque no eligen a fulano de tal sino al partido»

Luis Lara, sindicalista, opina que el Congreso sigue teniendo polí­ticos tradicionales que por interés económico e interés particular pueden reubicarse en tres o cuatro partidos, dejando de lado el interés colectivo por el que llegaron a ocupar una curul.

Además cree que los diputados y la creación de nuevos grupos fragmentados, utilizan al Congreso como una fábrica para construir sus propios intereses, «así­ se burlan de los electores», termina Luis Lara.

Los ejemplos continuados son prácticas del pasado, pero demuestran que los partidos mayoritarios siempre llegan con potencia numeraria, nacen, crecen y sin remedio mueren y se depositan en el cementerio polí­tico.

EJEMPLOS


El Congreso de 1985, denominado la primera legislatura de la transición de gobiernos militares históricos a mandatos civiles, no marcó una diferencia a las integraciones actuales.

Lo principal es mantenerse en el poder

Democracia Cristiana Guatemalteca 51 curules; la desaparecida Unión del Centro Nacional, 22 escaños; Partido Revolucionario 11 casillas; Movimiento de Liberación Nacional, de ideologí­a anticomunista, 12 butacas y tres partidos ya desaparecidos 4 curules.

En 2004 con el triunfo de í“scar Berger sobre ílvaro Colom, el Congreso estuvo repartido con 49 curules para la Gana; 41 del FRG; 30 en poder de la UNE, 17 para el PAN; Unionista y ANN ganaron 7 curules cada partido; URNG y UD dos cada uno y las últimas tres casillas de partidos desaparecidos.