Baldetti: Petrocaribe “ya no nos interesa”


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Guatemala descartó sumarse a Petrocaribe, la iniciativa venezolana que permite a los países de la zona la compra de petróleo de Venezuela en condiciones favorables, informó la vicepresidenta Roxana Baldetti.

CIUDAD DE GUATEMALA Agencia dpa

Baldetti anunció que la decisión se tomó tras no lograr alcanzar los «acuerdos» que el gobierno del presidente de Guatemala, Otto Pérez, buscaba.

«No se lograron los acuerdos que buscábamos, así que ya no nos interesa», comentó Baldetti.

Asimismo, detalló que Guatemala buscaba términos de «conveniencia… en los tiempos, en los plazos, en los porcentajes, pero ya no se logró».

En mayo una comisión venezolana visitó el país para exponer la propuesta y escuchar la postura guatemalteca que pretendía un cobro de menos del 2 por ciento en los intereses por la factura petrolera.

Guatemala firmó su adhesión a Petrocaribe en 2008, durante el gobierno del presidente Álvaro Colom (2008-2012), pero sin definir desde entonces su incorporación como miembro pleno.

El actual gobierno de Guatemala se instaló en 2012 y mantuvo una postura de reserva respecto al tema, sobre todo, por la crítica de sectores conservadores que cuestionaban los supuestos beneficios y los costos de la relación con Venezuela.

LA CONDICIÓN

La vicepresidenta Roxana Baldetti dijo en julio pasado que la adhesión de Guatemala al Acuerdo de Cooperación Energética de Petrocaribe dependía de que el país promotor de la iniciativa, es decir Venezuela, mantuviera las condiciones establecidas desde un principio sobre las tasas de interés.

Al inicio, las tasas de interés oscilaban en uno por ciento, pero posteriormente se elevaron entre 2 y 4 por ciento.

“Básicamente es el porcentaje de pago de intereses lo que no nos parece, ellos cambiaron las reglas y ya no es atractiva la integración. Pero si mantienen lo establecido desde un principio, formaremos parte de Petrocaribe”, dijo Baldetti.

Petrocaribe es una iniciativa del Gobierno de Venezuela para la venta de combustible a los países miembros, a fin de que éstos puedan acceder a créditos blandos con el propósito de financiar sus proyectos, a la vez que actuarían como intermediarios en sus mercados.