La capacidad de diálogo requerida para enfrentar conflictos sociales es una debilidad del Estado en su conjunto, afirmó el responsable del Diálogo Nacional, Miguel Ángel Balcárcel, derivado de conflictos en carretera Interamericana, ayer. Analistas estiman que la represión hacia las protestas sería la línea de acción del gobierno.
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El comisionado Presidencial para el Diálogo Nacional, Miguel Ángel Balcárcel, dijo que “las situaciones son complejas y repetitivas”, pero que “una debilidad fundamental es la capacidad de respuesta que la institucionalidad tiene para atender las demandas sociales”. Sin embargo, esto “es una debilidad del Estado en su conjunto y del aparato Ejecutivo también”.
Según el funcionario, lo importante es cómo la sociedad guatemalteca puede mejorar “esa capacidad de respuesta para resolver las cosas antes de que se conviertan en problemas”.
Ayer, alcaldes y varias personas de los 48 cantones de Totonicapán bloquearon la carretera Interamericana en varios puntos, en acciones de hecho para que se tomara en cuenta su participación en las reformas constitucionales, su oposición a la reforma educativa e inconformidad por el precio de la energía eléctrica. Sin embargo, por la tarde se generó un enfrentamiento que hasta el momento no se ha podido esclarecer.
El Comisionado indicó que lo ocurrido es una cuestión “curiosa”, pues el presidente Pérez Molina se comunicó con él en la mañana de ayer para darle directrices para que se encargara de la situación y se llegara a buen término, pero lo alcaldes “no solicitaron una audiencia”, que sería la forma de iniciar reuniones para escuchar las demandas, afirmó.
En ese sentido, Balcárcel dijo que “simplemente bloquearon la carretera y una delegación se vino (a la capital) para según ellos, hablar directamente con el Presidente”. No hubo solicitud para dialogar, “jamás la entregaron y ellos lo reconocieron, pero la buena voluntad no se quita”, agregó.
De esa cuenta, se hizo el compromiso de retirar a las fuerzas de seguridad y, cuando el mandatario estaba dispuesto a recibir a la delegación, luego de haber cumplido sus compromisos, fue cuando se desataron los conflictos en Cumbre de Alaska. Agregó que “eso nos sacó de balance, porque se produjeron los hechos y concentraron en Alaska”.
MILITARIZACIÓN
Renzo Rosal, analista político de la Universidad Rafael Landívar, comentó que ese foco de conflicto modifica negativamente varios escenarios de la vida nacional y aumentaría la tensión y militarización”. Evidencia poco control de las autoridades que han manifestado que no hubo uso de armas de parte del Ejército, pero que se evidencia en fotografías que las cosas no habrían sido como afirmaron ayer.
Lo anterior, daría pie para que exista preocupación en cuanto a que existe una línea de represión, que aunque se maneje bien políticamente, “será el tono que vamos a tener de aquí en adelante para el manejo de la conflictividad”. Es decir, “no se pretende reducir o manejar los focos de conflicto –minería, hidroeléctricas, usufructo en portuaria, educación, entre otros-, sino que hay una lógica aumentar las tensiones y de polarización y criminalización de la protesta”.
Por aparte, Carlos Martínez, analista del Instituto de Análisis e Investigación de los problemas nacionales de la Usac, manifestó que se privilegia el uso de la fuerza sobre el diálogo y destacó el conflicto con estudiantes en el Parque de la Industria y el de la hidroeléctrica en Santa Cruz Barrillas, donde primero se reprimió y luego se investigó.
Según información de Procuraduría de Derechos Humanos, el titular de la entidad, al cierre de esta edición, se encontraba en Totonicapán, reunido con líderes comunitarios de ese lugar, para verificar lo ocurrido.
Lamenta muertes
Después de los incidentes y disturbios sucedidos el jueves último en la ruta Interamericana que conduce hacia Totonicapán al Occidente del país, donde fallecieron 7 personas, el presidente Otto Pérez Molina lamentó el hecho, por la situación y reiteró que está dispuesto a esclarecer y deducir responsabilidades.
Durante su visita a Quiché ubicado a 308 kilómetros de la capital, Pérez Molina se refirió a la situación en el departamento Occidental, en el cual llamó a los líderes cantonales al diálogo.
«La situación se salió del control de los líderes, pudimos evitarlo porque nosotros estábamos abiertos a las conversaciones, lamentó lo sucedido porque deseamos paz y tranquilidad para los guatemaltecos», señaló el jefe del Ejecutivo.
El mandatario explicó que hará todas las acciones que permitan a las autoridades de justicia esclarecer los hechos y evitar que la muerte de los manifestantes quede impune. Como primer paso al mediodía, el personal militar presente en las manifestaciones será concentrado en la Guardia de Honor ubicada en la capital.
Tomado de AGN.