La circulación de armas de fuego en el Campus Central de la Universidad de San Carlos (Usac), combinada con la ingesta de alcohol, hace que al menos dos personas resulten heridas anualmente. La institución no lucrativa Elisa Reyes Asociación (Eras), lamenta la falta de control y la poca voluntad de las autoridades para evitar más víctimas.
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La noche del viernes 15 de febrero, los Bomberos Voluntarios arribaron con sirena abierta a la Facultad de Agronomía de la Usac, tras recibir el llamado de estudiantes que los alertaban de una balacera a inmediaciones de este lugar.
Los socorristas llegaron al punto de ubicación y encontraron ensangrentado, en el suelo, al jovencito Gustavo Noguera, de 23 años, quien fue llevado a la emergencia del Hospital Roosevelt, donde quedó recluido.
La escena no es nueva, pues en cada temporada de “celebraciones especiales”, como los bautisnos, la huelga y las despedidas se suscitan hechos similares, donde en ocasiones, los afectados son personas que ni siquiera participan de esas “conmemoraciones”.
Según Óscar Sacahuí, representante de Eras, aunque la cifra de personas lesionadas es baja, preocupa que la situación no tenga control, hasta al punto de que cuando se originan estas “celebraciones”, se suspendan las clases para los niños de un jardín infantil cercano.
“Nosotros tenemos la estadística que la incidencia de heridos por arma de fuego y disparos al aire es bastante baja, lamentablemente tenemos cada año a dos personas heridas en el Campus Central por los disparos al aire. Esto ha venido en aumento y cada vez peor, lamentablemente no hay control”, indicó Sacahuí.
Según el entrevistado hay poca voluntad por parte de las autoridades educativas para contrarrestar la problemática, es por ello que el fenómeno ha empeorado.
“Es lamentable decirlo, en un momento se confió con lo que propusieron, se suspendió un jaripeo una vez en Veterinaria y se estuvo trabajando de esa manera, pero se ha quedado en algunas actas administrativas, condenas de parte del Consejo Superior, de Junta Directiva, pero ha habido varias excusas. En el momento se manifiestan, pero ya en las acciones concretas que podrían identificar a los responsables o presentar sanciones, no se ha dado, no hay ningún caso de alguna persona sancionada por disparos al aire”, explica Sacahuí.
Estuardo Gálvez, rector de la Usac, admitió el problema, que según él, le preocupa, por eso dice que busca soluciones y coordinaciones.
“Tiene toda la razón, yo espero que este trabajo, especialmente con el Comité de Huelga y una comisión de la administración nos ayude a frenar estos hechos de violencia y realmente se pueda superar. Nos preocupa el tema de la seguridad, estos hechos se repiten en febrero y marzo, pero es por el tema de la Huelga, pareciera que después de eso es otra universidad, estamos haciendo lo posible para evitar que ocurra una tragedia”, dijo Gálvez.
El entrevistado refirió que el año pasado se interpuso una denuncia contra tres personas que disparaban al aire y se constituyeron en querellantes adhesivos para que el proceso judicial avanzara.
Al profesional se le consultó sobre si existe un censo para determinar cuántas armas circulan en el Campus Central y si estas están registradas legalmente, pero indicó que no.
Por aparte, Pablo Castillo, vocero de la Policía Nacional Civil (PNC), indicó que han efectuado capturas de personas que disparan al aire –sin especificar cuántas- a inmediaciones de la Usac, pero esto se ha hecho cuando los sindicados son puestos a disposición por la seguridad del centro de estudios superior, pues la misma goza de autonomía.
EL PAÍS DE LAS BALAS
Los informes de los cuerpos de socorro y de la institución policial indican que diariamente se reporta un promedio de 2 a 10 heridos, algunos de ellos son víctimas de balas perdidas.
Datos estadísticos de la PNC, indican que el año pasado fueron detenidas 2 mil 295 personas por disparar al aire. En 2013, se reporta la detención de 345 personas, algunos bajo efectos del licor.