El número de desempleados en España se redujo en 83 mil 834 personas en junio respecto a mayo y quedó por debajo de los 4 millones, en la tercera baja mensual seguida en un momento en que el país lucha por salir de la recesión pero sus finanzas siguen observadas con recelo.
Se trata del «mayor descenso mensual de los últimos cinco años» y «el mejor mes de junio desde 1997», anunció el viernes el ministerio de Trabajo en un comunicado, poco después de que el gobierno aprobara una reforma laboral para impulsar la creación de empleo.
A fines de junio, España tenía 3.982.368 desempleados, según el ministerio. Sin embargo, en junio hubo 417.479 parados más que en el mismo mes de 2009, por lo que en tasa interanual hubo un incremento del (11,7%).
Según las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que publica datos trimestrales, a finales de marzo había en España 4,6 millones de desempleados, es decir, un 20,05% de la población activa.
Por sectores, uno de los mayores descensos lo registran los servicios, por la llegada del verano, y la construcción, sector que ha sido uno de los más golpeados por el desplome del «boom» del sector inmobiliario, que contribuyó ampliamente al crecimiento económico español durante más de una década.
Esta evolución del desempleo «permite generar mayor confianza en la mejora de la actual situación en el conjunto del año», declaró la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo.
Antes de la crisis, el desempleo en España llegó a ser en 2007 de menos del 8% de la población activa, y desde entonces se ha más que duplicado.
La tasa de desocupación, que tradicionalmente ha sido en España más alta que la media europea, es actualmente la mayor de la Eurozona y el doble que la media de este bloque.
Está por ver cómo afecta al desempleo la reforma en el sector de las cajas de ahorros, con fusiones para recortar gastos y la supresión prevista del 15% de sus efectivos, que implicaría la eliminación de entre 12.000 y 30.000 empleos, según medios españoles.
También falta por ver si en los últimos meses ha bajado el desempleo entre los inmigrantes el segundo trimestre del año, lo que difundirá el INE el 30 de julio.
Al colectivo inmigrante le ha afectado la crisis mucho más que a los españoles, y en el primer trimestre del año, el desempleo entre la población extranjera que vive en España se disparó hasta el 30% de la población activa, es decir, a unos 1,13 millones de extranjeros de los 5,7 millones.
La mejora de los datos de desempleo, acompañada este jueves por la cifra sobre la subida de la producción industrial en mayo también por tercer mes, tiene lugar en un momento en que la economía española lucha por salir de la recesión en la que se sumió a finales de 2008: el PIB creció un 0,1% en el primer trimestre de este año.
Pero el déficit público se disparó con la crisis al 11,2% del PIB (Producto Interior Bruto) el año pasado y el gobierno, presionado por la Eurozona y los mercados, se vio obligado a adoptar un paquete de duras medidas de recorte de gastos públicos que ralentizará la ya de por sí la lenta recuperación ecónomica, según advirtió el ejecutivo.
Además adoptó este mes de forma urgente una reforma del mercado laboral, que ya está en vigor, para fomentar el empleo fijo y desincentivar los contratos temporales, abaratar los despidos y facilitar que las empresas puedan despedir más fácilmente y flexibilizar las condiciones de trabajo en caso de crisis.
Todo ello en un momento crítico para la economía española, ya que a pesar de que lucha por enfrentar la crisis con lentas mejoras y ajustes, los mercados y las instituciones internacionales la observan de cerca porque la solvencia de sus finanzas sigue despertando dudas.
«Vamos a ofrecer todos los elementos y principios que puedan generar más confianza en los mercados, en la opinión pública y en la comunidad internacional», aseguró el jueves el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.