La ciudad brasileña de Río de Janeiro inició ayer oficialmente con aval del «Rey Momo» y bajo intenso calor su famoso Carnaval, que abre la puerta al frenesí callejero y estará coronado el domingo y lunes por los fastuosos desfiles de escuelas de samba.
En medio de temperaturas récord en los últimos días (entre 40 y 45 grados centígrados), un «Rey Momo» entrado en kilos y símbolo de los excesos del carnaval, recibió las llaves de la ciudad del alcalde Eduardo Paes junto a su esbelta reina y dos princesas y dio la orden de salida: «Â¡Ordeno que todo el mundo se divierta».
Así se levantó el telón del carnaval más conocido del planeta, que este año tendrá vigilancia de 10 mil policías para garantizar la seguridad en una ciudad que sufre de violencia endémica.
Precisamente, las autoridades comenzaron este año a aplicar medidas de orden en las calles y los desfiles, y a reforzar la seguridad como plataforma para el 2016, cuando Río reciba los Juegos Olímpicos.
Todo estaba prácticamente listo para iniciar el desfile de las 12 escuelas de samba del denominado Grupo Especial que competirán por el primer lugar del concurso de «escolas» en el célebre Sambódromo, ante 120 mil espectadores en dos días.
Desde las 21H00 locales (23H00 GMT) del domingo seis escolas pasarán cada día por la avenida Marqués de Sapucaí, de 700m y que lleva a la Plaza de la Apoteósis diseñada por el célebre arquitecto Oscar Niemeyer, uno de los creadores de Brasilia.
Serán casi 10 horas de desfile cada noche. Cada año el guión es el mismo, cambian algunos protagonistas y las estrellas principales, pero ha evolucionado el despliegue tecnológico para un espectáculo más vistoso.
Cada escuela tiene entre 65 y 82 minutos para exponer su desfile, so pena de pérdida de puntos.
Salgueiro, campeona en 2009 por novena vez, defenderá su cetro ante rivales como las tradicionales Portela (21 cetros, la mayor ganadora), Mangueira (15) y Beija Flor (11).
Unión da Ilha, que volvió a la élite, abrirá el domingo con un esperado homenaje al personaje literario Don Quijote de la Mancha, con una visión renovada de sus aventuras y unos 200 residentes españoles desfilando.
Después seguirá Imperatriz Leopoldinense con un manifiesto por la paz a través de un ícono brasileño, la fe religiosa, seguida por la innovadora Unidos da Tijuca con «Es secreto», sobre misterios de la humanidad.
Cuarta saldrá Viradouro destacando la cultura mexicana y sus similitudes con la brasileña en «México, el paraíso de los colores…» y luego Salgueiro con el «enredo» (tema) «Historias sin fin», un recorrido por la historia de la literatura mundial.
El cierre del lunes será de Beija Flor, favorita del mandatario Luiz Inacio Lula da Silva, «escola» que promete muchas sorpresas y apostó por conmemorar el cincuentenario de Brasilia.
Mocidade Independente dará inicio al desfile del lunes con un show sobre los diferentes paraísos -del religioso a los fiscales-, seguido por Porto da Pedra abordando la moda y sus cambios cíclicos.
Tercera saldrá Portela, que no gana desde 1984, con «Derrumbando fronteras…» sobre la expansión de internet, luego Grande Río con un homenaje a los 25 años del Sambódromo, y Vila Isabel le cantará al poeta sambista Noel Rosa, tema también desplegado en el cierre por la popular Mangueira.
Como cada año, los famosos acudieron a la cita carioca.
En salas especiales del Sambódromo estarán la estrella estadounidense de la música pop Madonna, la polémica millonaria Paris Hilton, el atacante Adriano, del local Flamengo, y el ex goleador campeón mundial con Brasil, Romario.
En todos los barrios de Río de Janeiro se bailará al ritmo de los «blocos de rúa», grupos del carnaval callejero que retornó en gran forma en los últimos años y convoca a millones de personas en las calles de la ciudad.
Por primera vez hubo este año un censo de esas agrupaciones que llegan a 465 y que harán 670 desfiles ante unas 2,5 millones de personas, según fuentes municipales.
El famoso Carnaval de Rio de Janeiro, que se inició ayer, desbordará de frenesí en las calles pero tendrá dos firmes enemigos: la orina y el agobiante calor.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades que este año han multiplicado el número de baños públicos y el control de los transeúntes, la costumbre de muchos cariocas de orinar en la vía pública sigue siendo un problema que se agrava durante el carnaval.
Es común ver a personas, hombres y mujeres, orinando árboles, muros, columnas, autos o quioscos, y con el insoportable calor, algunas zonas de la ciudad se impregnan de un olor nauseabundo.
El diario O Globo del sábado exhibe en portada un fotografía de dos personas orinando un vehículo de la propia intendencia carioca.
La alcaldía, que se esfuerza por mejorar la imagen de la ciudad que será sede de los Juegos Olímpicos de 2016, anunció tolerancia cero para esta práctica, y en los últimos días más de 60 personas fueron detenidas bajo cargos de acto obsceno, enviadas a la comisaría y con posibilidad de ser enjuiciadas y sometidas a penas que en cualquier caso serán alternativas a la prisión.
Como mayor novedad en la estrategia de control, una plataforma mecánica con cámaras, focos y altavoces, fue instalada por la Guardia Municipal para controlar el orden en los desfiles callejeros pero también que los juerguistas no orinen en la vía pública.
Además, fueron instalados unos 4.000 baños químicos en los puntos de desfile de «blocos de rua», grupos carnavaleros callejeros que llegan a concentrar hasta 2,5 millones de personas durante los días de carnaval.
Segundo problema, el carnaval se desarrollará en medio de una ola de agobiante calor en Rio de Janeiro, que afronta las temperaturas más altas de los últimos 50 años.
Debido a la alta humedad, la sensación térmica suele super los 50 grados centígrados.
La situación llegó a un punto tal que las escuelas de samba que desfilarán domingo y lunes en el concurso del Sambódromo local, alivianaron el peso de sus trajes hasta en 30% y apelaron a tejidos más finos para que sus integrantes puedan soportar el calor en la pasarela de 700 m de largo.