¿Aviso o producto de la casualidad?


Vivo la mayor parte de mi vida desde hace 13 años en la Bahí­a de Santo Tomás de Castilla cuando me retiré de la vida pública, ello no significa que no me preocupe lo que pasa en el mundo y en mi pobre paí­s que está patas arriba en manos de un clan de politicastros aliados del crimen organizado quienes queramos o no hoy por hoy, más que los señores empresarios son los dueños de Guatemala. Esto por obra y gracia de los comodones y «los buenos» que no quieren complicarse la vida, teniendo la mediocridad sus ventajas ya que no conlleva riesgos y también permite amasar fortunas siempre que los actuales dueños del paí­s dejen caer algunas migajas.

Doctor Mario Castejón

Desde hace casi 6 años escribo ininterrumpidamente una columna todos los viernes en el diario La Hora y los temas que trato básicamente están relacionados con investigaciones históricas de lo cual he hecho una especialidad, raramente incursiono en la vida nacional y solamente cuando siento que el ambiente me está asfixiando lo hago.

Con motivo del asesinato de Rodrigo Rosenberg escribí­ una columna intitulada: Ingeniero Colom, aléjese de la Presidencia. Sin siquiera conocer a los que protestaban señalaba la necesidad que el susodicho Presidente permitiera una investigación independiente, sin presiones, relativo a las acusaciones que el difunto Rosenberg plantó contra él y algunos de sus allegados. Naturalmente en el mencionado escrito hice ver la decepción que me causaba el hoy presidente Colom, por varias razones.

Las semanas transcurrieron y seguí­ mi vida de ir y venir sin relacionarme con personajes de la vida pública. El viernes pasado 26 de junio, escribí­ como siempre mi columna en LA HORA que titulé Con más huevos que una iguana de agua, en ella me referí­a al coraje, huevos o como se le quiera llamar desplegado por el ingeniero José Rubén Zamora Marroquí­n Director de elPERIí“DICO, señalando a las mafias cercanas al poder presidencial como responsables de haber asesinado al coronel Mauro Jacinto, en agosto de 2008, un militar cercano a Colom deseoso de limpiar el Ejército. Comentábamos el poco interés que el gobernante Colom habí­a tenido en aclarar aquel crimen en la persona de un cercano colaborador, quien se suponí­a iba a ser su Ministro de la Defensa. También mencionaba yo la forma en que se triangularon 120 millones de quetzales extraí­dos del Ministerio de la Defensa y de los cuales 34 millones fueron lavados a través del Crédito Hipotecario Nacional para desviarlos a cuentas de bancos suizos a nombre de familiares cercanos del ex Presidente Alfonso Portillo, beneficiando también a algunos jerarcas militares.

Este reciente fin de semana encontrándome en Izabal violentaron mi casa en la zona 15, siendo avisado por un vecino. Registraron todo y dejaron la casa revuelta, el robo no fue la finalidad primera ya que todos los objetos de valor incluyendo algunos relojes valiosos considerados como joyas en sus cajas originales, se encontraban ordenadamente colocados sobre la mesa de donde fueron extraí­dos junto con otros cheques firmados y algunos documentos de valor. Sin prisa salieron y cerraron nuevamente la puerta que habí­an violentado poniéndole el pestillo.

Si el motivo no fue el robo, como todo lo indica, ¿cuál fue entonces? Todo parece indicar a juicio de entendidos que se trata de un aviso para intimidar, una especie de advertencia. Hace veintitantos años yo me encontraba sumido en el huracán de la vida nacional y pasé por dos atentados con bomba a mi casa y también estuve detenido algunas noches en la cárcel, aquellos son recuerdos del pasado, mis actividades diarias se encuentran relacionadas con un mundo muy diferente que no tiene nada que ver con la polí­tica sin querer con ello decir como ya lo mencioné que no me preocupe por Guatemala. La conspiración no se encuentra dentro de mis planes de vida, no me asusta y de alguna manera estuve relacionado con esa forma de hacer polí­tica toda vez que intervine en contra de las tiraní­as y los gobiernos abusivos de los cuales han abundado en nuestro paí­s. Esa es una página de la historia de mi vida que ya se cerró y como digo en broma a mis hijos hoy no soy nada más que un guerrero reciclado, un león de segunda mano, ya los colmillos se me cayeron, pero si me obligan voy a tener que comprarme unos colmillos de repuesto.

NOTA: Me parece grotesco el sainete que algunos personajes de la polí­tica internacional han montado en relación a lo sucedido en Honduras, dentro de estos hay algunos cuya memoria es corta. Muchos de los que hoy hipócritamente se rasgan las vestiduras estoy seguro, que estuvieron involucrados en intentos de golpe de Estado. Es un hecho conocido que tanto el señor Hugo Chávez, como Daniel Ortega y Fidel Castro participaron en golpes de Estado que al ser triunfadores se les dio el nombre de Revolución y en algunos casos lo fue como el ejemplo de Cuba. El presidente Funes de El Salvador también cabrí­a dentro de ese listado aunque su actuación en relación a los sucesos de Honduras ha sido discreta. De lo que ninguno habla es que se deben investigar las causas que originaron que Zelaya haya sido depuesto.