El tribunal electoral de Costa Rica dio luz verde el miércoles a la recolección de firmas para someter a un referendo las uniones entre homosexuales, lo que es visto con preocupación por dirigentes de la comunidad gay, sobre todo tras el rechazo en California, Estados Unidos, de este tipo de uniones.
Dos abogados opuestos a legalizar estas uniones, Víctor Emilio Granados y Alexandra Loría, pidieron hace tres meses al Tribunal Supremo de Elecciones permiso para recoger las firmas necesarias para someter el tema a un referendo, mientras el Congreso de Costa Rica debate un proyecto de ley para autorizarlas.
Los dirigentes de la comunidad gay han expresado su rechazo al referendo, pues consideran que se trata de una maniobra de sectores conservadores para impedir que la Asamblea Legislativa apruebe uniones entre personas del mismo sexo.
El Tribunal Electoral aprobó el miércoles el formulario impreso que se utilizará en la recolección de firmas, dando luz verde a un proceso que puede conducir al veredicto de las urnas.
Los promotores -que correrán con todos los gastos de esta cruzada- deberán reunir al menos 136.751 firmas, el 5% del padrón electoral, para lograr que el Tribunal convoque al referendo, de acuerdo a la ley.
Loría dijo a la prensa que unos 200 voluntarios trabajarán en la recolección de firmas, la que se llevaría a cabo en lugares públicos como parques, escuelas y templos.
En las elecciones del martes, los votantes de California, en la costa oeste de Estados Unidos, dieron la espalda al casamiento homosexual, que había sido aprobado en mayo por la Corte Suprema del Estado.
Una mayoría de californianos votó a favor de una enmienda que valida «sólo el matrimonio entre un hombre y una mujer», dejando en el limbo a miles de parejas del mismo sexo ya casadas, lo que aumentó la inquietud de dirigentes de la comunidad gay costarricense.
El grupo GLTB (Gay, Lésbico, Transexual y Bisexual), uno de los más activos de la comunidad homosexual costarricense, reiteró su rechazo al referendo e insistió en que el tema sea resuelto por la Asamblea Legislativa, donde existen posibilidades de que estas uniones sean aprobadas.
El portavoz de GLTB, Abelardo Araya, confía en que si no es posible detener el referendo, al menos sea pospuesto hasta 2012, «porque en febrero de 2010 entramos a las elecciones».
La ley prohíbe realizar referendos cerca de las elecciones nacionales, en las que se elige el nuevo presidente y se renueva el Congreso.
De cualquier forma, de llevarse a cabo, el resultado del referendo es incierto.
En octubre de 2007, los grupos que recogieron firmas para convocar a un referendo que rechazara el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, sufrieron una gran decepción cuando éste fue aprobado en las urnas.
Líderes católicos y evangélicos costarricenses han expresado su rechazo a las uniones homosexuales.
Lesbianas y grupos defensores de los derechos homosexuales afinaban ayer tres demandas contra la enmienda a la Constitución de California (oeste) aprobada por voto popular el martes para prohibir los matrimonios del mismo sexo, indicaron fuentes judiciales.
La comediante estadounidense Ellen DeGeneres y la cantante Melissa Etheridge, dos figuras del entretenimiento que se casaron con sus respectivas parejas este año, reaccionaron con tristeza y rabia ayer. La cantante amenazó incluso con no pagar más impuestos estatales si el 52% de la población de California considera a los gays «ciudadanos de segunda clase».
Ayer en la tarde unos 3 mil manifestantes protestaron frente al Templo Mormón de Los Angeles, una inmensa edificación en el barrio Westwood, donde acusaron a la iglesia de financiar la oposición al matrimonio gay.
«Ninguna creencia religiosa debería usarse para negar un derecho fundamental a otros» individuos, dijo Lorri, Jean jefa del Centro Gay y Lesbianas de Los Angeles, que acusó a la Iglesia Mormona de donar más de 15 millones de dólares a la campaña que permitió que se aprobara la enmienda para prohibir las bodas gay en California.
El miércoles en la noche la comunidad homosexual convocó a miles de personas en los dos epicentros del activismo social en California: San Francisco y Los Angeles. En esta última ciudad la euforia y la rabia de los manifestantes motivaron un amplio despliegue policial que terminó con siete arrestos en Hollywood.
La Proposición 8, sometida a votación el martes, invitó a votar «Sí» a la enmienda para prohibir los matrimonios homosexuales en California y ganó con 52,5% de los votos contra 47,5% del «No», según la Secretaría de Estado local.
Esta votación fue para que la Corte Suprema de California enmiende su decisión de mayo de permitir los casamientos gay y valide «sólo el matrimonio entre un hombre y una mujer», dejando en el limbo a unas 18 mil parejas del mismo sexo ya casadas.
Entre las docenas de consultas, los mismos electores que votaron abrumadoramente por Obama, se manifestaron a favor de la construcción de un tren de alta velocidad y de mantener en libertad a los animales en las granjas, pero dijeron no a la igualdad del derecho del matrimonio para todos.
Ahora activistas y autoridades oficiales de Los Angeles y San Francisco prometen que devolverán el tema a la Corte Suprema de California, bajo el argumento de que el voto de la propuesta conlleva una amplia revisión de la Constitución del Estado y sus alcances, antes de hacer una simple enmienda.
«El objetivo más importante de la Constitución es proteger a las minorías de las mayorías», dijo Elizabeth Gill, una abogada de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), uno de los grupos que hizo campaña contra esta prohibición.
«Cambiar ese principio es un cambio fundamental de la organización de la misma Constitución, sólo la legislatura puede lanzar este tipo de revisiones a las Constitución», agregó Gill.
Tal desafío legal fue presentado por un lado por la ACLU, El Centro Nacional por los Derechos de las Lesbianas y el grupo Lambda Legal, mientras que las ciudades de San Francisco, Los Angeles y Santa Clara presentaron una demanda en conjunto.
La tercera demanda fue presentada por la abogada de Los Angeles Gloria Allred, que representará a la pareja lesbiana formada por Robin Tyler y Diane Olson, quienes estrenaron el matrimonio homosexual en California en junio, tras dedicar 20 años a la lucha por el derecho a los casamientos entre personas del mismo sexo.
El martes «como millones de estadounidenses, sentí que dimos un enorme paso adelante hacia la igualdad. Vimos que se hacía historia. Barack Obama es nuestro presidente», dijo en un comunicado ayer la actriz DeGeneres.
«Esta mañana, cuando está claro que la Proposición 8 fue aprobada en California, no puedo explicar lo que siento. Estaba profundamente entristecida. Aquí dimos un inmenso paso hacia la igualdad y luego al día siguiente, dimos un enorme paso atrás», cerró DeGeneres segura de que algún día «eso de «prohibir el matrimonio gay» sonará completamente ridículo».