Avanza proceso de beatificación de Juan Pablo II


Impulso. El Papa Benedicto XVI conversa con varios cardenales al llegar a la Basí­lica de San Pedro. El Sumo Pontí­fice impulsa la beatificación de su antecesor, Juan Pablo II.

La primera etapa del proceso de beatificación del papa Juan Pablo II concluirá el 2 de abril, a sea dos años exactamente después de su muerte, anunció hoy el vicario de Roma, Camillo Ruini, en una carta a la diócesis citada por la prensa.


En su carta, el cardenal Ruini escribe que se «podrá proceder a la sesión de cierre de la investigación diocesana» sobre «el servidor de Dios Juan Pablo II» el 2 de abril e indica que una misa en memoria del desaparecido papa será celebrada en San Pedro con este motivo.

Con el cierre de esta primera fase, el expediente del proceso de beatificación pasará ahora a la Congregación por la causa de los santos.

Desde el 8 de abril de 2005, durante las exequias de Karol Wojtyla, muerto seis dí­as antes, aparecieron banderines entre la muchedumbre de fieles con la inscripción «santo subito» (santo ahora mismo).

El 13 de mayo de 2005, el nuevo papa Benedicto XVI autorizó el inicio de un proceso de beatificación, sin esperar el plazo reglamentario de cinco años, y el 28 de junio, el vicariato de Roma (la diócesis del papa) instaló solemnemente el tribunal encargado de analizar el expediente.

Después de ese anuncio de Benedicto XVI en mayo del año pasado los fieles expresaron «su júbilo» porque se abrí­a así­ de inmediato el proceso de beatificación del papa y llegaron a visitar la tumba del pontí­fice hasta 23 mil personas diarias.

Juan Pablo II habí­a hecho lo mismo en relación a Madre Teresa, que se convirtió en bienaventurada en octubre del 2003, y que era muy admirada por su labor con los pobres de Calcuta.

Fallecido el 2 de abril, Juan Pablo II fue enterrado el 8 de abril en la cripta de la basí­lica.

En una primera etapa de la investigación llevada a cabo en Polonia, paí­s donde nació Karol Wojtyla, numerosos testigos fueron escuchados a puerta cerrada, entre ellos Lech Walesa, ex presidente polaco y jefe histórico del sindicato Solidaridad, y el general Wojciech Jaruzelski, ex hombre fuerte de la Polonia comunista.

El reconocimiento de un milagro (en general una curación inexplicada) es necesario para que el proceso sea completo y tenga éxito.

El testimonio de una religiosa francesa convencida de haber sido milagrosamente curada de la enfermedad de Parkinson gracias a la ayuda de Juan Pablo II, unas semanas después de su muerte, es todaví­a objeto de análisis.