El emisario estadounidense Christopher Hill, encargado de reactivar el proceso de desnuclearización de Corea del Norte, se congratuló hoy por las «muy útiles y positivas conversaciones» después de una visita de 24 horas a Pyongyang, la primera a este nivel en cinco años.
«Las conversaciones fueron muy detalladas, muy variadas y pienso que fueron muy útiles y positivas», declaró Hill en una conferencia de prensa en Seúl.
Hill abandonó Pyongyang hoy en la mañana, después de 24 horas de entrevistas con su homólogo norcoreano, Kim Kye-gwan, y con el ministro norcoreano de Relaciones Exteriores, Pak Ui-chun.
La visita de Hill, la primera de alto nivel desde octubre de 2002, tenía por objetivo presionar a Corea del Norte para que cumpla sus compromisos de desnuclearización asumidos en un acuerdo multilateral firmado en Pekín el 13 de febrero.
Desde hace casi cuatro años, en estas conversaciones a seis se trata de convencer a Pyongyang de que renuncie al arma atómica.
El acuerdo del 13 de febrero fue el resultado de negociaciones entre seis países: las dos Coreas, Estados Unidos, China, Japón y Rusia.
En él se establece en un primer momento, el cierre del principal complejo nuclear norcoreano, en Yongbyon (norte), antes del desmantelamiento completo del conjunto de los programas atómicos del régimen comunista.
Una vez más, Pyongyang se declaró «dispuesto a cerrar rápidamente sus instalaciones de Yongbyon como prevé el acuerdo de febrero», indicó Hill, precisando que Corea del Norte había dicho estar dispuesta a «desactivar» Yongbyon.
Su homólogo surcoreano Chun Yung-woo indicó que Corea del Norte había «respondido positivamente a la idea de negociaciones a seis a comienzos de julio y luego, en un momento apropiado, de conversaciones ministeriales a seis».
Según la cadena japonesa TBS, esas conversaciones ministeriales deberían tener lugar a fines de julio en Pekín.
Este proceso de negociaciones a seis fue reactivado después de quedar superado el obstáculo que representaba el bloqueo de fondos norcoreanos en un banco de Macao debido a las acusaciones estadounidenses de lavado de dinero.
Según una fuente diplomática rusa que mantuvo el anonimato, dichos fondos deben ser repatriados a Corea del Norte el viernes, día en que Hill tiene previsto viajar a Tokio.
Japón, partidario de una posición dura frente a Pyongyang, manifestó una vez más su escepticismo después de la visita de Hill a la capital norcoreana.
«Los estadounidenses no deben ir allí precipitadamente y para ser mirados de manera altanera», dijo el jefe de la diplomacia japonesa, Taro Aso.
«Para ser sincero, mi pregunta es: ¿Acaso ésto va a conducir verdaderamente a un reinicio de las conversaciones a seis?, agregó.
Nam Sung-wook, profesor de la universidad de Corea en Seúl, vaticinó que Pyongyang invitará después a la secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice.
«Pyongyang quiere poner a prueba y confirmar la voluntad de Estados Unidos para normalizar sus relaciones con Corea del Norte», explicó el experto.
Por otra parte, responsables de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) permanecían el viernes en Seúl, a la espera de una inminente visita a Corea del Norte, en principio fijada para semana próxima.
Sin embargo, un diplomático norcoreano en Austria dijo que ninguna fecha fue «confirmada» por el momento.
Christopher Hill,negociador por Estados Unidos.