En una sentencia de dos páginas, la Corte señaló que el grupo de fondos de pensiones del Estado de Indiana que apeló el acuerdo no mostró «que las circunstancias justificaran» una suspensión.
La operación, que debió llevarse a cabo el lunes, había sido congelada a instancias de uno de los miembros de la Corte, la jueza Ruth Bader Ginsburg.
«La suspensión temporal ingresada por la jueza Ginsburg el 8 de junio de 2009 es rescindida», indicó el tribunal.
El número tres del sector automotriz estadounidense se había declarado en quiebra el 30 de abril y su salida del proceso judicial será entonces de una velocidad récord para un caso de esta magnitud.
La quiebra de Chrysler era en efecto la sexta en importancia en Estados Unidos en un cuarto de siglo (la séptima incluyendo la de su gran rival General Motors anunciada la semana pasada).
El plan de recuperación de Chrysler había sido aceptado por un juez de quiebras y una corte de apelaciones la semana pasada. Pero el caso llegó a la Corte Suprema debido a la cruzada solitaria del tesorero de Indiana.
Fondos de pensión de ese Estado invirtieron unos 42 millones de dólares en deuda del constructor.
«Los jubilados y los contribuyentes de Indiana perdieron dinero a causa de decisiones sin precedentes e ilegales del gobierno federal», afirmó Richard Mourdock, secretario del Tesoro de este Estado del norte del país, que maneja las inversiones de esos fondos.
Un expediente anexo susceptible de perjudicar el procedimiento –la reestructuración de la red de distribución del grupo– fue resuelto este mismo martes por el juez de quiebras de Nueva York, Arthur Gonzalez, quien estimó que Chrysler tenía derecho a cerrar un cuarto de sus concesionarios.
El gobierno estadounidense, que se implicó fuertemente en el caso y ya acordó aportar 6.000 millones de dólares al constructor, había dicho a la Corte Suprema que «si la venta (…) no se realiza, Chrysler será liquidado».
La firma automotriz italiana Fiat había anunciado más temprano que mantenía su propuesta de compra de Chrysler, pese a la decisión el lunes de la Corte Suprema de Estados Unidos de congelar la cesión.
«Fiat está comprometido (con la compra de Chrysler) incluso luego del 15 de junio», fecha a partir de la cual el grupo italiano puede retirarse del proceso si el plan de adquisición no es validado, dijo un portavoz a la AFP.
Anunciada en enero y finalizada en abril, la fusión Fiat-Chrysler prevé una toma de participación del italiano en el capital del constructor estadounidense, a cambio de que este último acceda a su tecnología, sin desembolsar ni un dólar.
El «nuevo Chrysler» que emerja del proceso judicial estará participado en un principio en un 20% por Fiat, que podrá aumentar su parte por etapas hasta el 35%, mientras que los Estados estadounidense y canadiense tendrían un 10% y un fondo de gestión sindical 55%.
La venta de los mejores activos del fabricante de automóviles estadounidense Chrysler a un consorcio encabezado por Fiat finalizará hoy, informó un portavoz del grupo automovilístico italiano.
«La finalización de la operación tendrá lugar temprano por la mañana a hora norteamericana», explicó el portavoz.
La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el martes una apelación presentada por un fondo de pensiones del Estado de Indiana, permitiendo el cese inmediato de los mejores activos de Chrysler y su reestructuración.
La conclusión de la operación incluye la creación de un «nuevo Chrysler», del que en un primer momento Fiat tendrá un 20% aunque esta participación podrá aumentar progresivamente hasta 35%.
Los Estados estadounidense y canadiense serán propietarios de un 10% y un fondo sindical del 55% restante.
El grupo italiano dispondrá por otra parte de una opción para tomar el control a partir de 2013 de la nueva compañía, cuyo director general será el directivo de Fiat Sergio Marchionne.
Las acciones de Fiat subían con fuerza el miércoles por la mañana en la bolsa de Milán, donde a las 09H45 (07H45 GMT) ganaban un 3,84% a 7,715 euros, en un mercado al alza del 1,55%.