Un nuevo hecho de violencia extrema se registró ayer en Santa Ana Huista, en donde los indicios conducen a sospechar otra narcomatanza, en la cual habrían participado grupos mexicanos.
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Ayer, en la aldea Agua Zarca, del municipio de Santa Ana Huista, del departamento de Huehuetenango, en el marco de un jaripeo, una constante balacera provocó numerosos muertos y varios heridos.
De acuerdo con la Policía Nacional Civil (PNC), hasta el momento se han confirmado doce muertos, en este enfrentamiento en Huehuetenango.
Marlene Blanco Lapola, directora de la PNC, ofreció una conferencia de prensa en donde se ofrecieron los avances de las investigaciones que se tienen hasta el momento.
Según la directora, el problema se habría suscitado a raíz de una apuesta en una carrera de caballos, como parte del jaripeo. Ello, aunado con que algunos de los presentes se encontraban bajo los efectos del licor, la balacera ocurrió con la aldea como marco.
Sin embargo, de acuerdo con las hipótesis que maneja la institución policíaca, podría ser sólo una excusa, ya que, al parecer, grupos de narcotraficantes estarían involucrados.
En la ya referida aldea, es un punto de constante paso de droga.
Según la hipótesis, esa región estaría controlada por un grupo de narcos guatemaltecos. Con el aparente avance del Cártel del Golfo -que opera en México- y sobre todo de su brazo armado los Zetas, este grupo huehueteco se estaría negando a «compartir» o a ceder el control del territorio.
Es por ello que se supone que el grupo de narcos mexicanos que podría estar implicado, estaría presionando a los traficantes guatemaltecos para que se compartieran los negocios.
CRí“NICA
Según el informe de la institución policíaca, ayer a las 15:45 horas en la ruta que conduce de la aldea Camoja del Municipio de La Democracia, en el Municipio de Nentón, se enfrentaron narcotraficantes mexicanos con guatemaltecos, debido a que uno de estos grupos perdió una apuesta en una carrera de caballos.
Posteriormente la institución policíaca llegó al lugar y encontró los cadáveres de Freddy Valentín Castillo, de 35 años, de quien se constató tenía nueve órdenes de capturada por diferentes delitos, entre ellos por almacenamiento de droga, cohecho, violación agravada, lesiones leves entre otros; Walfer Castillo Samayoa; Gabino López Méndez, de 30; Jony Castillo Montejo, de 37; Rigoberto Figueroa Hernández, de 47; Mario Fernando Castillo; Gregorio Alvarado; José Mariano Castillo Muñoz, así como el de Carlos Angelino Herrera Ríos, quien falleció a su ingreso en el Hospital Regional de San Pedro Necta.
Según se indicó, de los doce fallecidos dos eran de origen mexicano, mientras que los otros dos no pudieron ser identificados.
La policía se mantiene a la expectativa de dos personas que se encuentran más, una de ellas fue herida en el brazo y estaba escondida entre los matorrales, ésta fue identificada como Hugo Morales, de 35 años y de origen mexicano, así también se encontró a Juan Velásquez, aunque dijo ser guatemalteco, pero su acento lo delató como mexicano.
SITUACIí“N
Hasta el momento el Ministerio Público, la PNC y el Ejército de Guatemala trabajan en el lugar para recolectar las evidencias del suceso.
Asimismo, se ha indicado que se realizarán siete cateos más en el lugar para encontrar evidencias que permitan orientar la investigación y encontrar a los responsables del hecho, por otro lado se ha indicado que ya cuentan con apoyo de la policía mexicana para resguardar los puntos ciegos, asimismo un contingente de la policía y el Ejército permanecerán en el área para evitar que si hay más responsables se den a la fuga.
La población, por su parte, se mantiene atemorizada, según dijo Blanco Lapola, no quieren proporcionar ninguna información relacionada a los acontecimientos de ayer.
El alto mandatario se encuentra a la espera de un informe por parte de las autoridades del ministerio del Interior, no obstante los indicios dan cuenta a Colom para hacer esa afirmación.
Todo inició en la jornada de ayer, en un jaripeo en la aldea Agua Zarca de Santa Ana Huista, jurisdicción de Huehuetenango. El licor y la emoción de una carrera de caballos pudieron haber sido los detonantes para que esta nueva matanza se produjera.
Por la tarde, la balacera dio inicio, en la cual se enfrascó un gran número de personas. Las autoridades de seguridad, como la PNC y el Ejército, no habían podido ingresar. Según revelaron las fuentes de estas instituciones, este territorio era utilizado por el narcotráfico para que por sus tierras proliferara el tráfico de drogas.
Por tal razón, la PNC había acordonado el lugar anoche, a fin de evitar fugas. Hoy por la mañana, ingresaron a la aldea para retomar el control, capturando a dos hombres, uno de ellos de nacionalidad mexicana, por lo que se supone la impliación de grupos del vecino país.
En total, se han reportado doce muertos, aunque es probable de que haya varios heridos que se hayan refugiado en sus casas, por lo que no se puede conocer a cabalidad el recuento de daños de esta nueva masacre.