Autoridad alterna


En cualquier parte del mundo cuando a una persona le roban el vehí­culo, inmediatamente llama a la policí­a por dos razones, una por aquello de que su vehí­culo pueda ser usado para algún hecho delictivo y la otra, por la esperanza de que aparezca. A continuación da parte al seguro por el aquello de que si aparece, por los daños que el vehí­culo pueda tener.

Guillermo Castañeda Lee, Ced. R-19 No. 997, Teculután, Zacapa

Como a los guatemaltecos nos gusta ser diferentes, lo primero que hacemos es llamar al seguro, ya que si localizan el carro, lo recuperan y con la boca callada se lo entregan a su cliente y lo que tienen que gastar en reparaciones es muy poco. Si se da parte a la policí­a que el vehí­culo se lo robaron, si ésta lo recupera que es muy difí­cil, lo mandan a un predio y allí­ lo desguajan, entonces el seguro tiene que pagar el valor del vehí­culo.

Porque no confiamos en las autoridades es que se hace de esta forma y los del seguro proceden así­ para no tener que pagar cantidades elevadas de dinero por los vehí­culos que desguajan en los predios judiciales, pero el problema es que los ladrones o los dueños de las casas donde se encuentran los vehí­culos no son denunciados y al poco tiempo, vuelven a las andadas.

Serí­a conveniente que de manera confidencial, la policí­a llegara a un arreglo con las aseguradoras, para que de manera no oficial se les proporcionen las direcciones donde han encontrado los vehí­culos robados y el nombre de las personas que estaban al cuidado de ellos, para formar su base de datos de lo contrario el problema seguirá indefinidamente.