Autor de masacre podrí­a ser un fan del «Joker»


Un altar fue colocado en la guarderí­a donde se realizó la masacre.

Un dí­a después de una matanza en una guarderí­a de Bélgica, un paí­s conmocionado se preguntaba hoy si el hombre de 20 años inculpado del asesinato de dos bebés y una puericultora es un desequilibrado que se cree el «Joker» de las pelí­culas de Batman.


El joven, cuya identidad seguí­a sin conocerse hoy, llevaba el rostro maquillado de blanco y el entorno de los ojos pintado de negro cuando sembró el pánico en la guarderí­a «Paí­s de las Fábulas» de esta pequeña localidad flamenca situada al oeste de Bruselas, donde arremetió contra los bebés, armado de un cuchillo.

Este maquillaje recuerda al del personaje del «Joker», interpretado por el difunto actor australiano Heath Ledger en «El Caballero de la Noche» (The Dark Knight), el último episodio cinematográfico de Batman, estrenado el año pasado, señalaba el diario Le Soir.

El diario resaltaba también que la matanza de Termonde tuvo lugar precisamente un año y un dí­a después de la muerte de Ledger por sobredosis, el 22 de enero de 2008.

De momento los investigadores no han relacionado públicamente el móvil del agresor con el actor australiano o su personaje.

Las diez horas de interrogatorio del sospechoso no han permitido aclarar los motivos de su acto, ya que el joven se niega a colaborar con los investigadores.

Armado con un cuchillo de por lo menos 30 cm, el agresor hirió de muerte a dos bebés, Leon Garcí­a de seis meses y Corneel Vermeir de nueve meses, así­ como a una puericultora de 55 años, Marita Blindeman, que intentó defenderlos.

Actuando «como un loco», según las autoridades, el hombre también provocó profundas heridas a una decena de recién nacidos y a dos cuidadoras.

Estas heridas, algunas de las cuales fueron calificadas de «mutilaciones» por un responsable médico, requirieron operaciones de cirugí­a plástica. Todos los heridos están sin embargo «fuera de peligro», según un médico.

Detenido poco después del ataque en una localidad vecina, el joven belga, con su cabello pelirrojo peinado de punta según los testigos, fue inculpado de tres asesinatos y de varios intentos de asesinato por un juez de instrucción que el viernes por la noche decretó su puesta en detención provisional.

«La investigación continuará durante el fin de semana», declaró un portavoz de la fiscalí­a, sin dar más detalles.

Durante el largo interrogatorio el agresor no reconoció los hechos, afirmó el portavoz, contradiciendo afirmaciones previas del diario belga flamenco Het Laatste Nieuws.

Varios diarios aseguraron que el sospechoso se mostró arrogante con los policí­as y que se habí­a reí­do abiertamente de ellos, una actitud también similar a la del «Joker» en el cine.

Incluso si la fiscalí­a desmintió que el joven tenga un pasado de problemas psiquiátricos -rumor que circula con insistencia-, la cuestión de su salud mental aparecerá necesariamente durante la investigación.

Si los expertos que lo examinen consideran que es responsable de sus actos, será juzgado por un tribunal penal que puede condenarlo a cadena perpetua. Si por el contrario es declarado demente, se abre la ví­a al internamiento en una institución psiquiátrica.

El horror suscitado por la matanza en Termonde, donde la población depositaba el sábado flores, muñecos de peluche y velas cerca del lugar del ataque en homenaje a las ví­ctimas, podrí­a haber sido mucho peor.

Seguramente la intervención de la policí­a logró evitar un segundo baño de sangre. La fiscalí­a informó de que en el momento de su detención, el presunto asesino estaba en posesión de un segundo cuchillo. Y según la prensa belga, el nombre de otra guarderí­a infantil, situada a unos tres kilómetros del «Paí­s de las Fábulas», estaba escrito en un trozo de papel que se encontró entre sus efectos personales.