Autoestima


El asunto de la autoestima ha sido un tema que ha tenido mucha publicidad de tal manera que pareciera que ésta podrí­a llegar a adquirirse comprándola en un supermercado. Todas las personas hablan de la misma y señalan la necesidad propia o de otra, de mejorarla, fortalecerla y consolidarla.

Dra. Ana Cristina Morales Modenesi
crismodenesi@gmail.com

Pero a veces nos es difí­cil apreciar su concepto, que significa: el valor, el aprecio y el respeto que nos tenemos a nosotros mismas/os y a los demás. En un inicio nuestra autoestima se forma del concepto que nos refleja la familia y la sociedad, de quiénes somos como personas. Pero éste, puede ir variando dependiendo del análisis más objetivo que vamos adquiriendo en conclusión de la propia realidad. Nos observamos de manera calificativa en nuestra manera de ser, nuestro conjunto de rasgos corporales, nuestras destrezas y capacidades, nuestro pensamiento, nuestra espiritualidad y todo componente que constituya nuestra personalidad.

Podemos prestar atención a la autoestima de alguien a través de la manera que se desenvuelve, habla, gesticula, expresa sus emociones y sentimientos, se sienta, se para, camina, pone los lí­mites necesarios a los demás, y sobre todo como trata a las personas que le rodean.

Para mí­ este último es de vital importancia para medir a manera de termómetro nuestra autovaloración. Como deseamos que nos traten a nosotras/os mismos tratamos a las demás personas que nos rodean. Existen personas que fácilmente se sienten amenazadas por otras; en su sentido de competencia, en su propia valorización y en el asumir que fácilmente la otra persona está interesada en traspasar sus fronteras y dejarla fuera del juego. Estas personas tienen dificultad en su autoestima, no la han trabajado lo suficiente para sentirse cómodas ante cualquier situación y ante cualquier persona.

El convivir con personas que cursan con baja autoestima no solamente llega a ser un problema para ellas mismas, sino que, se convierte en una desventaja de convivencia social, para quien tiene o debe coexistir de manera familiar, social o laboral con ellas. Ya que los recursos que utilizan para sentirse adecuadas, son destinados a querer disminuir o destruir a otras personas. A veces utilizando mecanismos como la difamación, el rumor, el cuchicheo, y trabando el paso para el crecimiento o éxito de los demás.

Se vuelven intolerantes, rí­gidas, competitivas, recelosas. Todo lo contrario, una persona con una adecuada autoestima es proclive a dar a los demás de sí­ misma, compartir conocimientos, dar afecto, sentir confianza de ella. Como si fuese un árbol capaz de compartir sus frutos sin temor, sino que, mientras más comparte más fuerte y fructí­fero llega ha ser.

La baja autoestima contribuye a ignorar quién es la persona y el potencial que posee, a desconfiar, temer enfrentar las situaciones de la vida y sentirse incapaz de abordar exitosamente los retos cotidianos. Puede acudir a la mentira, la persona, se miente a sí­ misma y pretende engañar a los demás. Esto lo hace ser irresponsable al no asumir desde la conciencia adulta las consecuencias de sus actos. Incongruente, dice una cosa y hace otra. Asegura querer cambiar pero se aferra a sus tradiciones y creencias. Critica pero no ejerce la autocrí­tica, habla de amor pero no ama, quiere aprender pero no se esfuerza, se queja pero no actúa.

Presenta; inexpresividad, por lo general reprime sus sentimientos y éstos se revierten en forma de resentimientos y enfermedad. Irracionalidad, se niega a pensar. Vive de las creencias aprendidas y nunca las cuestiona. Tiende a generalizar y encerrar en estereotipos repetidos y a personalizar las situaciones. Lo que contribuye a tener una visión estrecha de la vida.

La persona con baja autoestima tiende a estar en conflicto y acostumbrarse al mismo. Se convierte en una persona dependiente e inconstante. La falta de confianza en las propias capacidades le hace consultar sus decisiones y no concluir lo que inicia. Lo anterior contribuye a que se convierta en una persona rí­gida al tratar que el mundo se comporte como ella quiere.