Autor: Diario La Hora

  • Aznar no tiene derecho a andar luciendo su pecho interviniendo con desplante con monárquico talante

  • Victoria Camps: Concepciones de la ética

    A menudo, cuando me dispongo a reseñar un libro sobre ética, me pregunto a cuánta gente le interesará el tema. Siento la sospecha que a muy pocos. La ética, como la mayorí­a de disciplinas filosóficas en realidad creo que tienen pocos adeptos. Todaví­a no se ha descubierto el beneficio del pensar y por eso, quizá,…

  • Adiós, maestro

    El maestro Roberto González Goyri siempre desbordó calidad. Lo que pasa es que casi nunca nos hemos dado cuenta, porque su arte siempre ha sido parte del inconsciente colectivo de los guatemaltecos. Si nos quitaran el Tecún Umán del bulevar Liberación, o sus murales del Centro Cí­vico, es como si de repente se hundiera el…

  • TRIUNFAR O FRACASAR: DE TI DEPENDE

  • Cien kilómetros de voluntad

    «El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos.» Pitágoras.

  • Necesitamos ministros/as identificados/as con el pueblo

    Las facturas polí­ticas que los gobernantes electos deben de pagar a los financistas de sus campañas, los han llevado a dejarse imponer funcionarios de toda categorí­a, e incluso, a cambiarlos cuando se avistó en sus polí­ticas de trabajo algún rasgo de proyección social. Lo anterior lo decimos porque la mayorí­a de personas integrantes de los…

  • JAZZ FRANCí‰S (II)

  • ¡Usemos el oro nacional para Guatemala!

    El oro de Guatemala, en la actualidad es abusivamente explotado y sacado del paí­s por una compañí­a transnacional canadiense en contubernio por los mismos guatemaltecos vende patria de siempre.

  • CHANA, LA PERRA DROGADICTA

    Fue durante el año 1949 cuando como parte del entrenamiento en cirugí­a nos tocaba salir a la cacerí­a de perros callejeros a los que los operábamos en el laboratorio de cirugí­a experimental de nuestra Escuela de Medicina. Así­ «nos hací­amos la mano».

  • Contra la corriente

    Me encuentro sumamente consternado. Y todo por culpa del maleducado, locuaz e impúdico presidente venezolano Hugo Chávez, quien tuvo la osadí­a, la malacrianza y el abuso de sacar de sus casillas al monarca español y, al parecer, aún rey de Hispanoamérica, su majestad Juan Carlos Uno.