Aunque usted no lo crea, todo podrí­a seguir igual en el futbol


Sí­ es posible. Si seguimos teniendo horchata en las venas el próximo Comité Ejecutivo de la Federación de Futbol, el deporte más popular del paí­s va a seguir haciendo lo mismo, produciendo fracaso tras fracaso. Los ilusos planes de siempre, pésima organización con los mismos abultados y corruptos gastos, prebendas y el cinismo más descarado de cualquier otro deporte federado. No, no soy un aficionado, mucho menos fanático de este deporte. Fui uno de tantos que ante su desastre pusimos pies en polvorosa. Ahora soy un simple observador de cuando la Selección pierde un partido hace decaer el ritmo cardí­aco de la nación entera. Igual cosa, cuando se acerca un partido, incontrolablemente, como ilusa criatura, la población se aferra a sí­mbolos, camisetas, llaveros, gorras, pinturas y cualquier otra cosa que les permita demostrar un fervor patrio tal, para auto convencerse que ahora sí­ van a alcanzar el tan ansiado triunfo.

Francisco Cáceres Barrios

Todo ello me impulsó escribir este comentario. Claro, jamás podrí­a aspirar a que mañana mismo se pudiera ganar la próxima eliminatoria y así­ participar en los mundiales de las distintas categorí­as, cosa que sí­ lograron sin tanto aspaviento los del futbol-sala. Como uno de tantos chapines que todaví­a llevamos sangre en las venas, quisiera apreciar que se va a abandonar la práctica de todo aquello que nos ha llevado a sufrir derrotas a granel, como malos manejos de dinero, su derroche y la tónica de la más nefasta actual administración, la que increí­blemente logró agregarle peores resultados a la administración de sus antecesores, hasta alejar a la afición de los estadios.

Me impresiona sobremanera apreciar cada vez más la enjundia de los aficionados para hacer sus porras y su alocado fanatismo por sus colores, llegando a extremos que les hace perder totalmente su compostura, cometiendo actos del más puro salvajismo e irrespeto a sus congéneres. Pero más me afecta apreciar que somos capaces de pegar el grito al cielo porque nuestra desidia permita elegir corruptamente a los magistrados encargados de hacer justicia en el paí­s, cuando hemos sido incapaces de eliminarla en tantos lugares o al menos en el futbol. Digo esto, porque ya es comentario generalizado que los posibles candidatos se encuentran haciendo las de siempre, en plena manipulación electorera, con los consabidos cabildeos, proselitismo, dinero por debajo de la mesa, componendas y los regalos que nunca faltan para ganar la simpatí­a de no más de 46 electores, sin ningún otro interés que el de llevar agua a su molino. De ahí­ que aunque usted no lo crea, todo apunta a volver a las andadas, empezando por contratar por astronáuticas sumas al entrenador capaz de venirnos a dar atol con el dedo, a extractar de los equipos a los mejorcitos, fogueos que no convencen a nadie, en fin, las misma cantaleta de siempre. ¿Hasta cuándo?