Aumento de demanda eléctrica obliga a generar más oferta


A finales del siglo XX, la población empezó a sufrir por los apagones, debido a que la población crecí­a y la oferta eléctrica no daba para todos, por lo que hubo que racionar. FOTO LA HORA: ARCHIVO

La iniciativa de ley «Del plan de expansión del sistema de transporte de energí­a eléctrica y la imposición de servidumbre de paso» ha empezado su trámite en el Congreso de la República de Guatemala.

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

Christian Jacques Bussinot Nuila, presidente de la Comisión de Energí­a y Minas, dio a conocer la esencia de este intento jurí­dico que buscarí­a modernizar el sistema eléctrico del paí­s.

Apenas el mes anterior, las ocho regiones del territorio nacional sufrieron un apagón que duró más de dos horas; como resultado hubo grandes pérdidas económicas que hasta hoy no se han dado a conocer ampliamente.

El siglo pasado, en la década de los 70 y 80, el número de población no habí­a crecido tanto, la demanda de energí­a iba en aumento, el paí­s seguí­a siendo subdesarrollado mientras los apagones y el racionamiento del servicio eran pan diario.

PROPUESTA

Desde septiembre, la Comisión Nacional de la Energí­a Eléctrica (CNEE) trasladó una propuesta para que los diputados la transformaran en iniciativa de ley.

En ella se pretende que de urgencia nacional y de utilidad pública se puedan expropiar porciones de territorios privados, públicos, comunales o municipales.

En el proyecto en papel se explica que toda la infraestructura, desde torres hasta tendido del cableado, hace necesario crear cinco anillos de electricidad para evitar que toda la conducción de energí­a dependa de un solo sistema, previendo apagones por hechos de la naturaleza o actos humanos.

Esta serí­a una obra monumental que desarrollarí­a la empresa privada y que para su construcción necesitarí­a pasar por muchos municipios de varios departamentos.

Los anillos son: Metropací­fico, con objetivo principal de abastecer el centro de carga más grande, con una longitud de 144 kilómetros que comprenden el departamento de Guatemala, llevando la energí­a eléctrica desde las plantas térmicas ubicadas en la costa sur.

Anillo hidráulico, el segundo, su objeto llevar el potencial de generación hidroeléctrica que tiene como visión la posibilidad de la construcción de nuevas hidroeléctricas. Su longitud, 464 kilómetros al noroccidente del paí­s.

El tercer anillo, denominado Atlántico, proyecta el tendido de una lí­nea de 585 kilómetros que transmitirí­a el potencial servicio eléctrico generado de forma hidráulica y térmica con capacidad de transmisión hasta la costa atlántica para abastecer proyectos industriales en la costa atlántica.

Anillo oriental, es el cuarto, también con mayor capacidad de transportación de energí­a en esa región, eliminando las restricciones que actualmente existen y que vendrí­a a reforzar el anillo Atlántico del área oriental y nororiental.

Por último, el anillo occidental, de 146 kilómetros, conectarí­a la lí­nea Esperanza-Sololá-Las Cruces-Guate Sur, que además podrí­a contribuir a la transportación de la carga del anillo hidráulico.

Con la infraestructura de ese quinto anillo, las autoridades proyectan disponer de mayor carga importada desde México, eso garantizarí­a el suministro del área central del paí­s, además la capacidad significarí­a también la interconexión Guatemala-México.

El Rancho, municipio de El Progreso, estratégico por la actual lí­nea de Chixoy, vendrí­a a formar parte del anillo hidráulico que no solo harí­a posible la conexión de energí­a eléctrica sino la transportada por anillos futuros.

RESPONSABLES Inversionistas


Según la iniciativa de ley, el plan está concebido para que lo ejecuten inversionistas privados nacionales, extranjeros o mixtos, ante la imposibilidad financiera actual del Estado, refiere el documento.

No se establece el costo real ni la cantidad exacta de megavatios hora que podrí­an abastecer, pero por constituirse como un megaproyecto, el Instituto Nacional de Electrificación (INDE) dice ser incapaz de desarrollarlo.

Y el INDE dice «no puede», justificando que está imposibilitado por la actual carga financiera al estar sufragando la tarifa social que está por el orden de los Q450 millones anuales, independientemente del incremento del número de usuarios futuros.

Sergio Funes, vocero de la Alianza para el Desarrollo Rural Integral, formada por 18 organizaciones indí­genas y campesinas, recordó que antes de realizar cualquier proyecto de grandes magnitudes se debe anteponer las diez polí­ticas sectoriales que contiene la iniciativa de ley de desarrollo rural integral.

La contraposición a la iniciativa de ley de imposición de servidumbres con fines de la expansión eléctrica, «pone esas limitaciones a todas aquellas inversiones que en el área rural pongan en riesgo la vida y la seguridad de las personas», agregó Funes.

Las comunidades indí­genas insisten que no se oponen al desarrollo del paí­s, siempre y cuando se consulte a los pueblos indí­genas basados en el Convenio 169 de la OIT y se respete la Constitución Polí­tica de la República.

DATOS Leyes


A pesar que la Ley del Registro de Información Catastral, Decreto 41-2005, no ha cumplido su propósito y un mí­nimo porcentaje de la propiedad de tierras ha sido medido y evaluado, la iniciativa de expropiación exige certificaciones de posesión y de propiedad.

Las leyes que rigen el tema eléctrico en el paí­s son: Ley Orgánica del Instituto Nacional de Electrificación (INDE), Decreto 64-94; Ley General de Electricidad, Decreto 93-96.

Desde 1959, los legisladores dispusieron que la electricidad estuviera bajo control del Estado.

En 1965, se declaró de urgencia nacional la electrificación del paí­s.

Después de 1996, se privatizó el servicio de energí­a eléctrica.

El artí­culo 40 de la Constitución Polí­tica de la República de Guatemala regula la expropiación.