Claudia Verónica López, del Instituto de Investigaciones y Gerencia Política de la Universidad Landívar, señala que la cantidad de los niños, niñas y adolescentes migrantes que viajan no acompañados ha aumentado significativamente, ya que en el 2010 fueron mil 509 niños y adolescentes no acompañados identificados en México que fueron deportados, mil 405 en el 2011 y en lo que va de este año se tienen identificados y deportados a mil 200.
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En Estados Unidos del total de niños y adolescentes migrantes identificados en frontera y deportados el 35.72 por ciento eran guatemaltecos.
Según López este crecimiento de menores que ha sido detectado, tanto en la frontera con Estados Unidos como en México, se debe principalmente por la búsqueda de mejores oportunidades, óptimas condiciones de vida y empleo, condiciones que no les garantiza el país.
Además indica que como cualquier persona migrante, los niños y adolescentes enfrentan múltiples peligros, los cuales no están exentos de los riesgos en el traslado de la migración hacia el norte, a esto se adhiere la detención de autoridades que no siempre están sensibilizadas a trabajar con la niñez y adolescencia migrante.
López manifestó que la vulnerabilidad de los niños y las niñas es mucho mayor que un migrante adulto y máximo cuando se viaja solo, pero son las niñas las que se enfrentan a múltiples peligros como violación, secuestro e inclusive ser botín del crimen organizado o narcotráfico.
La investigadora dijo que para que se reduzca esta cifra de niños y niñas migrantes es necesaria una prevención para evitar que migren, pero que esto va de la mano con el desarrollo del país, brindando mejores condiciones y oportunidades.
López dice que muchos de los niños migrantes van en búsqueda de sus padres, por lo que es importante tomarlo en cuenta, ya que es innegable que los niños quieran estar con sus progenitores.
Entre tanto Elizabeth Enríquez, de la Mesa Nacional para las Migraciones en Guatemala, expresa que el tema de la niñez migrante generalmente casi no se aborda porque dentro de las estadísticas no se vislumbra a la niñez ni adolescencia sino que únicamente a los adultos por aspectos económicos.
Enríquez informa que el aumento de este tipo de migración se debe a diferentes factores principalmente para contribuir en la economía familiar y luego por la reunificación familiar, puesto que en muchas ocasiones los dos padres se encuentran en el extranjero.
Además revela que entre la población que emigra está en un rango de edad de 12 a 17 años, pero que eso no significa que no haya de menos edades.