La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) aumentó su presión sobre Irán con su último informe, que denuncia la persistente negativa iraní a suministrar informaciones clave sobre sus supuestos intentos de militarizar su polémico programa nuclear, según expertos.
Comparado con los informes anteriores, el último es «más duro con Irán tanto en lo que respecta a los detalles como al tono», declaró hoy Mark Fitzpatrick, experto en cuestiones de no proliferación en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres.
«Este informe rebate claramente las afirmaciones de los iraníes de que hicieron todo lo necesario (para reponder a las exigencias de la AIEA) respecto al plan de acción» nuclear, agregó.
El informe fue transmitido por la AIEA a los 35 miembros de su consejo de gobernadores, así como al Consejo de Seguridad de la ONU.
El consejo de gobernadores lo examinará durante su próxima reunión, que comienza el 2 de junio en Viena.
El director general de la AIEA, Mohamed ElBaradei, expresa en este texto «graves preocupaciones» por el hecho de que Irán siga negándose a proporcionar informaciones clave sobre presuntos estudios relativos a la militarización de su programa nuclear.
También lamenta la continuación del enriquecimiento de uranio por parte de Irán, que ha ignorado los reiterados llamados de la ONU para que cese esas operaciones.
Por otra parte, la AIEA conminó a Irán a suministrar informaciones «sustanciales» si quiere convencer a la comunidad internacional del carácter pacífico de su programa.
Según informaciones de diversas fuentes de inteligencia, los estudios que lleva a cabo Irán se refieren sobre todo a la fabricación de ojivas, la posible conversión del misil Shahab-3 en vector de arma nuclear o sobre instalaciones para ensayos nucleares subterráneos.
El régimen islámico rechazó estas alegaciones e insistió en el carácter pacífico de sus actividades nucleares.
«Esperamos explicaciones sustanciales de Irán para probar sus declaraciones sobre los supuestos estudios y sobre otras informaciones que pueden tener una dimensión militar», destaca el informe de la AIEA.
La agencia de la ONU explica que «parte del punto de vista de que Irán podría tener informaciones adicionales, en particular sobre ensayos de materias altamente explosivas y de actividades que involucran a misiles que podrían aclarar más la naturaleza de los supuestos estudios».
Un alto funcionario vinculado a la AIEA confirmó que esta entidad sentñia una creciente frustración ante la negativa de los iraníes a cooperar. Luego de cuatro años de investigaciones sobre esta polémica cuestión, la AIEA todavía no puede asegurar que el programa nuclear iraní sea totalmente pacífico.
«No tenemos respuestas sustanciales y deberíamos haberlas obtenido hace ya un tiempo», agregó esta fuente, que solicitó el anonimato.
Sin embargo, de acuerdo con el representante iraní ante la AIEA, Ali Asghar Soltanieh, Irán «ha dado todas las explicaciones necesarias».
«Nosotros dimos 200 páginas de explicaciones» respecto a las alegaciones de militarización del programa nuclear iraní, insistió.
Según la interpretación iraní, el informe no hace más que «reiterar la naturaleza pacífica de las actividades nucleares de Irán».