La Subcomisión para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos tuvo una audiencia sobre la situación de Guatemala el día martes en la que su Presidente, el representante demócrata por Nueva York, Eliot Engel, explicó la que a su juicio es una grave situación que se vive en esta nación centroamericana. Entre otros, el doctor Eduardo Stein Barillas, ex Vicepresidente de Guatemala, compareció ante la subcomisión para exponer su punto de vista.
Se tomó en cuenta que Guatemala tiene una larga historia de violencia y uno de los índices de homicidios más altos de América Latina y que el informe de la PDH al Congreso de la República en nuestro país sostuvo que el 2008 fue el año más sangriento de nuestra historia con 6,292 muertos.
El planteamiento que el presidente de la subcomisión le hace a la administración Obama va dirigido a incrementar la ayuda del Plan Mérida por la evidencia de que los carteles de la droga se han desplazado de México a Guatemala. Además le pide que Estados Unidos redoble el apoyo a la CICIG para mejorar su capacidad de luchar contra la corrupción.
Engel tiene el ojo puesto en Guatemala y su preocupación es evidente por el deterioro de la situación de la justicia en nuestro país. El mes pasado le envió una carta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, pidiéndole atención a los problemas de nuestro país y todo ello fue antes de que se produjera la crisis provocada por el asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg que ha puesto a prueba la capacidad para investigar y administrar justicia.
Creemos que ese tipo de apoyos que se plantean en forma tan extraordinaria, porque no es común que una Comisión de la Cámara de Representantes muestre tan marcado interés y proponga acciones tan concretas como las que la de Asuntos del Hemisferio Occidental está proponiendo a la administración de Obama, resulta sumamente valioso porque es obvio que Guatemala está pasando por una seria crisis que tiene que ver con la fragilidad del Estado y de sus instituciones para el cumplimiento de los fines esenciales de garantizar no sólo la seguridad de las personas, sino además la correcta administración de la justicia.
Desde afuera se ven a veces mejor las cosas que en medio de nuestro bosque de desinformación y pasiones políticas que enturbian el ambiente. Aquí no estamos librando batallas a favor o en contra de nadie, sino simplemente en pro de la justicia y del fin de la impunidad. Al menos en La Hora es el compromiso que tenemos y que tratamos de honrar.