Los anuncios de prensa, radio y televisión anunciaban que en la página de Mi Familia Progresa están todos los datos de los beneficiarios del programa, con lo que se pretende desvirtuar el señalamiento de la diputada Nineth Montenegro. Sin embargo, al bajar el archivo en PDF que contiene los «beneficiarios activos al 31 de Diciembre de 2009», se obtiene un archivo zip de gran tamaño que, una vez expandido, nos da un documento de 13,505 páginas, en cada una de las cuales aparecen 35 beneficiarios para un total de 472,675 personas.
Pero esos beneficiarios están presentados en forma desordenada. El código de familia no está en orden; el beneficiario no está en orden alfabético, ni están ordenados los Municipios, Departamentos o Lugar Poblado. Ni siquiera por el monto asignado se ordenó a los beneficiarios. Y cuando uno trata de usar la tecnología para ordenar los datos de manera que puedan ser efectivamente útiles para una revisión o auditoría, resulta que el PDF tiene extrema seguridad y la misma no se puede modificar porque haría falta conocer la clave secreta utilizada por su creador para encriptarlo.
Buscando alguna constante que nos permitiera alguna ayuda, se pudo establecer que hay municipios que se repiten cada nueve líneas. Doña Angelina Francisco Delgado de Pablo aparece en Barillas, Huehuetenango, y nueve filas después está la señora Juana Juan Mateo. Nueve después aparece María Simón Gerónimo de Sebastián, lo cual nos da un patrón. Los Códigos de Familia de los dos primeros casos con el 22908328 y 22908329, pero en el tercero se saltan al 22908331. ¿Dónde quedó el 22908330?
El documento no se puede imprimir y por lo tanto no se puede digitalizar nuevamente. Hemos pedido a expertos en computación que nos asistan para desentrañar la patraña, pero nos dicen que no es fácil, que algo se podrá hacer pero que tomará tiempo.
En otras palabras, el anuncio del Gobierno de que los datos están disponibles en aras de la transparencia es una patraña. Simplemente nos quisieron dar atol con el dedo porque el voluminoso documento de 104,000 kb no sirve para realizar una efectiva fiscalización. Con razón el contralor ha dicho que no puede avanzar mucho y la diputada Montenegro reclama.
Pero puede estar segura Nineth que si el Ministerio de Educación, en cumplimiento de la orden judicial, le entrega los datos, los dará con la misma maña que muestra Cohesión Social, es decir, mediante un PDF inservible porque estará protegido con claves de seguridad que no permiten ordenar a los usuarios de ninguna manera y antes terminaría el período de Colom que uno en hacer una revisión manual de los datos.