Atentado suicida en Pakistán


Atentado. Policí­as paquistaní­es inspeccionan el lugar donde se perpetró el hecho suicida.

Aproximadamente 25 personas murieron y decenas más resultaron heridas hoy en un atentado suicida en un hotel del centro de Peshawar, la gran ciudad del noroeste de Pakistán, anunciaron las autoridades locales.


La explosión se registró hacia las 13H00 locales (08H00 GMT) en la recepción del hotel Marhaba, muy frecuentado por afganos, ubicado en un barrio popular de Peshawar, y destruyó parcialmente tres pisos del edificio.

«Veinticinco personas murieron, en su mayorí­a afganos», dijo el portavoz del ministerio de Interior, el general Javed Cheema.

«Fue un atentado suicida», afirmó, sin dar más detalles, Malik Zafar Azam, ministro de Justicia de la Provincia-Frontera del Noroeste (NWFP), fronteriza con Afganistán, cuya capital es Peshawar.

«La policí­a encontró dos piernas cortadas y en una de ellas estaba escrito en lengua pachtún: ’Esta es la suerte que se reserva a los espí­as a sueldo de los estadounidenses’», aseguró el Ministro provincial.

Este tipo de mensajes aparecen con frecuencia en cadáveres en la zona tribal paquistaní­ entre Peshawar y Afganistán, donde los militantes islamistas pro-talibanes mataron en lo que va de año a una decena de personas -sobre todo afganos- a las que acusaron de trabajar con las tropas estadounidenses estacionadas en Afganistán.

Un empleado del hotel, Abdul Rashid, dijo que el propietario del establecimiento, un afgano, y sus tres hijos perdieron la vida en la explosión.

Un oficial de la policí­a de Peshawar, Fayyaz Turo, también estimó que se trató de un atentado suicida: «no hay cráter en el suelo y pensamos que las dos piernas encontradas son las del kamikaze».

«No estamos seguros al 100% pero nuestra sensación es que se trata de un atentado suicida», declaró el policí­a a la AFP.

«La explosión fue tan fuerte que algunos cadáveres tení­an la cabeza arrancada», explicó a la AFP el doctor Jan Baz del Lady Reading Hospital, el principal de Peshawar, donde fueron trasladadas la mayorí­a de las ví­ctimas.

Al menos 46 heridos fueron ingresados en el centro, muchos de ellos en un estado grave, precisó el médico.

Dos horas después de la explosión las ambulancias seguí­an llevando ví­ctimas al hospital y las televisiones mostraban terribles imágenes de transeúntes transportando heridos y restos humanos en medio del pánico.

El portavoz del ministerio de Interior dijo que la policí­a se esforzaba por determinar con precisión las circunstancias de la explosión.

Peshawar, la capital del noroeste de Pakistán, está ubicada a 60 km de la frontera con Afganistán, y alberga una comunidad afgana de varios centenares de miles de personas.

Pakistán fue azotado en lo que va de año por media docena de atentados suicidas que causaron unos 50 muertos, principalmente en el noroeste del paí­s.

Las autoridades paquistaní­es atribuyeron la mayorí­a de estas acciones a los militantes islamistas que viven en la zona tribal fronteriza con Afganistán.