Atentado suicida en Ingushetia


Los restos después de la explosión en Nazrán, donde la gente observa los escombros esparcidos en toda el área, luego que estallará el conche bomba.

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<p>Al menos 20 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas en un atentado suicida con carro bomba contra el cuartel general de la policí­a de Nazran, la principal ciudad de Ingushetia, una república del Cáucaso ruso azotada por una rebelión islamista que incrementa sus ataques contra las autoridades.</p>
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Hacia las 09:00 horas locales, en Nazran, «una camioneta embistió el portón del edificio del estado mayor de la policí­a municipal y entró en el patio. Luego se escuchó una violenta explosión», indicó el comité investigador de la fiscalí­a federal rusa en un comunicado.

El atentado se produjo cuando los policí­as estaban congregados en el patio del edificio con motivo del cambio de turno, precisó el responsable del comité de investigación de la fiscalí­a, Vladimir Markin.

Según el último balance provisional, 20 personas murieron.

El número de heridos alcanza 138 personas, diez de ellas niños de entre 5 y 12 años, según un portavoz del Ministerio de Situaciones de Emergencia.

Ante esta tragedia, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, anunció este lunes la destitución del ministro del Interior de Ingushetia, Ruslan Mairiev.

«No es solamente una consecuencia de los problemas relacionados con la actividad terrorista, sino también un trabajo decepcionante de las fuerzas del orden de la república», subrayó el primer ministro. «Este acto terrorista podrí­a haberse evitado», consideró.

De acuerdo con las imágenes difundidas por los canales de televisión rusos, la explosión, que provocó daños en varios edificios, dejó un enorme cráter.

La potencia de la deflagración fue equivalente a 200 kilos de TNT, según la fiscalí­a.

La camioneta estalló cerca de un depósito de armas policial, provocando la explosión de las municiones almacenadas en el edificio, dijo la policí­a a un periodista.

Los edificios cercanos al de la policí­a que fue blanco del atentado sufrieron daños, así­ como unos 30 automóviles en los alrededores, según la misma fuente.

Se decretaron tres dí­as de duelo nacional en Ingushetia a partir del lunes.

El atentado se produjo cuatro dí­as después de que el Kremlin informara de que el presidente de Ingushetia, Iunus-Bek Evkurov, se habí­a reincorporado a sus funciones pese a seguir hospitalizado por las heridas que sufrió en un atentado con bomba perpetrado en su contra en junio.

Ingushetia es uno de los siete territorios administrativos denominados «repúblicas» que constituye la región del Cáucaso norte, en el sur de Rusia, y que es la parte más inestable del paí­s.

Es fronteriza con Chechenia y se ve afectada por una rebelión inspirada en los movimientos independentistas e islamistas que lucharon contra Moscú en las dos guerras de Chechenia durante la década de los noventa y principios de 2000. Sus ataques toman frecuentemente como blanco a las autoridades y las fuerzas del orden.

Sin embargo, como resaltó el portavoz presidencial ingushetio, Kaloi Ajilgov, el del lunes tuvo una potencia extraordinaria.

«No habí­amos visto un ataque así­ desde hace mucho tiempo», dijo Ajilgov al señalar que los hospitales no disponen de «sangre suficiente» para atender a los heridos.

Para el presidente Evkurov, no cabe duda de que los islamistas son responsables del atentado suicida.

En consecuencia, una operación antiterrorista se podrí­a llevar a cabo en las regiones de Ingushetia «en las que la situacióin lo exige», advirtió Evkurov.

Una reciente serie de ataques y atentados ha aumentado el temor de que la situación en Ingushetia esté degenerando y escapando al control de las autoridades, según los expertos.

La semana pasada, el ministro de la Construcción, Ruslan Amerjanov, fue asesinado en su oficina de Magas, capital administrativa de Ingushetia.