Un soldado francés murió y varios civiles afganos sufrieron heridas en un atentado suicida con coche bomba perpetrado el viernes en Kabul contra un convoy militar de las fuerzas de la OTAN, anunciaron la policía y los militares franceses.
Un portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujaheed, reivindicó este ataque en un mensaje enviado a la AFP.
Un coche bomba embistió a un convoy de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN, indicó a la AFP el jefe de la policía criminal de Kabul, el general Alishah Paktiawal.
Seis civiles afganos fueron heridos en este atentado, según fuentes oficiales afganas.
La caravana estaba integrada por dos vehículos franceses, precisó a la AFP el jefe de escuadrón Jean-Philippe Mouille, un vocero del contingente francés de la ISAF, que cuenta con 1.000 hombres.
«Militares franceses fueron alcanzados y uno de ellos murió luego de este ataque», afirmó, sin dar precisiones sobre el estado de los otros militares heridos. El atentado se produjo en un suburbio del oeste de Kabul.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, dijo que está «más decidido que nunca» a «continuar la lucha contra el terrorismo».
Poco después de la deflagración, periodistas de la AFP vieron un costado del vehículo blindado volcado y dañado, a poca distancia del coche bomba totalmente destruido y del cuerpo del kamikaze destrozado.
Un testigo, Jan Mohammad, declaró haber visto cinco soldados extranjeros transportados luego de la explosión, pero no pudo precisar su estado.
El ministerio del Interior confirmó la muerte de un soldado de la ISAF y señaló seis heridos afganos. «Seis civiles fueron heridos. Vehículos civiles sufrieron daños», declaró el portavoz Zemarai Bashary.
Un herido bloqueado dentro de un vehículo en llamas fue liberado por un policía, indicó otro testigo que quiso conservar el anonimato.
Se trata del primer ataque de este tipo en la capital afgana desde el 31 de agosto, cuando se llevó a cabo un atentado suicida cerca del aeropuerto de la OTAN, a poca distancia del de Kabul. En esa oportunidad, un soldado afgano murió y varias personas sufrieron heridas, incluyendo a cinco militares de la ISAF.
El atentado del viernes se produjo durante la Jornada Internacional de la Paz proclamada por la ONU, que para esta ocasión había pedido un cese del fuego en Afganistán.
Este ataque fue reivindicado por un vocero de los talibanes, Zabihullah Mujaheed, en un mensaje de texto telefónico enviado a la AFP. «Un vehículo extranjero fue destruido y seis extranjeros murieron», afirmaba dicho mensaje.
Unos 40 talibanes murieron el viernes en un ataque aéreo del ejército afgano y de la coalición internacional dirigida por Estados Unidos en la provincia de Helmand, una de las más inestables, anunció la coalición.
En estos bombardeos, uno de los principales depósitos clandestinos de armas descubiertos desde el comienzo de los combates fue destruido, afirmó la coalición, asegurando que no se registraron víctimas civiles.
En lo que va del año, los talibanes, derrocados por una coalición internacional en 2001, cometieron más de 100 ataques suicidas e intensificaron su ofensiva contra el presidente Hamid Karzai y unos 50.000 militares extranjeros en el país.