Atentado con 68 muertos en Bagdad


Un empleado municipal iraquí­ intenta limpiar la sangre que dejó el atentado en Bagdad.

Por lo menos 68 personas murieron en el doble atentado perpetrado anoche en una calle comercial del centro de Bagdad, según el último balance de hoy que demuestra la reanudación de los ataques de gran magnitud en la capital.


Al menos 68 personas murieron, de acuerdo con un funcionario del Ministerio del Interior que solicitó el anonimato. El balance anterior daba parte de 54 muertos y 123 heridos.

Sin embargo, según un recuento establecido, 154 heridos fueron trasladados a cinco hospitales de la capital.

Muchas ví­ctimas son miembros de fuerzas de seguridad y de los servicios de socorro. Entre los muertos y heridos también hay mujeres y niños, precisó la fuente del ministerio del Interior.

La primera bomba estalló alrededor de las 19:00 (horas locales) a la entrada de la calle Atar, una de las principales avenidas que atraviesan el barrio comercial de Karrada, en el centro de la capital iraquí­. Después de esa deflagración, un kamikaze hizo estallar su carga en medio de la multitud.

El viernes por la mañana, los empleados municipales continuaban limpiando la calzada, llena de escombros después del atentado.

Muchas vitrinas de los comercios circundantes fueron destrozadas por la deflagración. En la cuneta habí­a una gran mancha de agua sucia, enrojecida por la sangre de las ví­ctimas.

«El modus operandi corresponde a la habitual forma de actuar de Al Qaida», la red fundamentalista islámica de Osama bin Laden, indicó la fuente del ministerio del Interior.

En un comunicado difundido el viernes de mañana, el primer ministro de Irak, Nuri Al Maliki, condenó «este nuevo crimen bárbaro contra civiles».

El jueves, antes de este nuevo ataque, el ejército estadounidense habí­a anunciado el comienzo de la retirada de 2.000 soldados en el marco de la partida anunciada de cinco brigadas de combate para el mes de julio, posibilitada por la mejora de la seguridad.

Maliki «ordenó a los servicios de seguridad perseguir y arrestar a los criminales» responsables de este ataque, según dicho comunicado. También manifestó el deseo de que se tomen medidas «para garantizar la seguridad» en el barrio de Karrada y «desembarazarse del terrorismo».

Se trata del tercer atentado importante cometido en Irak desde comienzos de febrero, cuando la administración estadounidense y el gobierno iraquí­ se congratulaban por la disminución de la violencia luego de la instauración del plan de seguridad en Bagdad y de un fortalecimiento de las operaciones del ejército norteamericano en el resto del paí­s.

El 1 de febrero, al menos 98 personas perdieron la vida y 208 fueron heridas en dos atentados suicidas perpetrados por mujeres minusválidas en mercados de animales de Bagdad.

Tres semanas después, 48 peregrinos que se dirigí­an a la ciudad santa chiita de Kerbala, al sur de Bagdad, murieron en otro atentado suicida.

Después del ataque del 1 de febrero, atribuido por el gobierno y el ejército norteamericano a Al Qaida, el doble atentado del jueves destaca fundamentalmente la reanudación de los atentados de gran envergadura en la capital, donde desde fines del año pasado se registraba una relativa calma.